El Departamento de Estado de EE. UU. ha anunciado que implementará de forma permanente un programa que requerirá fianzas de hasta 20.000 dólares para solicitantes de visados de turismo y negocios de aproximadamente 50 países. Esta iniciativa, que comenzó como programa piloto el año pasado, busca reducir la inmigración y afectará principalmente a naciones africanas y a cuatro países americanos, generando controversia entre defensores de los migrantes.
El Gobierno de Estados Unidos impondrá una fianza de hasta 20.000 dólares a los ciudadanos de aproximadamente 50 naciones, en su mayoría africanas, que deseen tramitar visados de turismo y negocios, según informó el Departamento de Estado este viernes. La disposición convierte en permanente un proyecto experimental que se inició en agosto del año anterior y que concierne a quienes piden visados tipo B-1/B-2 para viajar a EE. UU. Estos solicitantes provienen principalmente de países de África occidental y oriental, como Benín, Cabo Verde, Nigeria, Etiopía y Uganda, además de cuatro naciones de América: Cuba, Granada, Nicaragua y Venezuela.
El Ejecutivo hizo pública la modificación hoy en el Registro Federal, y esta comenzará a regir el próximo lunes. Los funcionarios consulares tendrán la facultad de determinar el importe de la fianza que se pedirá a los interesados, la cual podrá ser de 10.000, 15.000 o 20.000 dólares, de acuerdo con los detalles del documento. Bajo este sistema, los solicitantes deben abonar la cantidad para poder solicitar una visa. El dinero será gestionado por el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado y, según el Gobierno, se les devolverá una vez que finalicen su estancia en EE. UU.
La administración de Trump presenta esta medida como parte de su estrategia para disminuir la inmigración y asegura que se aplica a países cuyos ciudadanos suelen permanecer en EE. UU. por un periodo superior al permitido por sus visados. Conforme a lo indicado por el Departamento de Estado, durante el primer año de prueba, se identificaron 20.000 solicitudes que requerían el pago de fianza, y la mitad de ellas optaron por no continuar con el proceso y no solicitar el visado. Asimismo, esta restricción resultó en una disminución del 83% en el número de visas de turismo y negocios otorgadas en los países afectados, añadió el documento.
Organizaciones que defienden a los migrantes señalan que las fianzas establecen una barrera económica para las vías legales de ingreso a EE. UU. y afectan especialmente a ciudadanos de países con menos recursos y de mayoría afrodescendiente.