Defensa busca evitar pena de muerte para acusado del homicidio de Charlie Kirk

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Los representantes legales del individuo imputado por el asesinato de Charlie Kirk argumentan que su cliente no califica para la pena capital. Sostienen que el disparo, realizado desde una azotea, impactó únicamente al objetivo previsto y no puso en riesgo a los miles de asistentes al evento. La defensa busca impedir que el caso sea tratado como un delito capital, refutando también motivos políticos en el ataque.

Los defensores del hombre acusado de quitarle la vida a Charlie Kirk argumentan que no debería ser considerado para la pena máxima, ya que el atacante "alcanzó su objetivo" y ningún otro individuo corrió peligro cuando el activista conservador fue baleado desde un techo mientras se dirigía a una audiencia de miles de personas en un evento en Utah el año pasado.

Los abogados de Tyler Robinson afirman que la munición pasó por encima de la multitud y que la fiscalía no ha demostrado que el imputado supiera que otros asistentes al evento de Kirk en la Universidad Utah Valley el 10 de septiembre estuvieron en peligro durante el suceso. Este es un posible factor agravante bajo la legislación estatal que elevaría el caso a un delito capital.

“La única información presentada sugiere que el proyectil se desplazó por encima, no a través, de la aglomeración”, escribieron los abogados defensores en documentos entregados a última hora del martes, mientras la defensa intenta evitar que el proceso judicial avance a juicio.

Los representantes legales también rechazaron las acusaciones de que Robinson apuntó a Kirk por sus convicciones políticas. Los fiscales alegaron que Robinson le confesó a su compañero de vivienda que mató al activista porque "estaba cansado de su hostilidad".

Sin embargo, la defensa señaló que esta declaración no era suficiente para establecer la posible motivación de Robinson, después de que las investigaciones en su apartamento, computadoras y teléfono no revelaran más allá de esa única afirmación.

La fiscalía presentó el mes pasado lo que describen como evidencia “concluyente” contra Robinson, incluyendo pruebas de ADN que lo vinculan con el arma supuestamente empleada en el homicidio y aparentes confesiones del acusado.