Once Individuos Enfrentan Cargos en EE. UU. por Fraude Millonario en Obtención de 'Green Cards'

Internacionales
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado cargos contra once personas por su presunta implicación en una trama de fraude multimillonario. Se les acusa de facilitar la obtención fraudulenta de 'green cards' a cientos de ciudadanos chinos mediante matrimonios simulados con ciudadanos estadounidenses, quienes recibían pagos significativos. Esta operación, que duró una década, se considera una de las mayores de su tipo en la historia del país.

En Washington (AP), el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha imputado a casi una docena de individuos por su presunta participación en una elaborada conspiración. El objetivo era ayudar a centenares de ciudadanos chinos a conseguir de forma engañosa tarjetas de residencia permanente, conocidas comúnmente como “green cards”, a través de la celebración de matrimonios ficticios con ciudadanos del país norteamericano.

Los ciudadanos estadounidenses involucrados recibían sumas de hasta 30.000 dólares por contraer enlaces matrimoniales falsos con inmigrantes que buscaban obtener el estatus de residente permanente legal. Este esquema se gestionaba desde la ciudad de Nueva York, según la información contenida en documentos judiciales.

Los acusados cobraban hasta 100.000 dólares por cada tarjeta de residencia permanente gestionada. Esto generó ganancias que ascendieron a decenas de millones de dólares a lo largo de la duración del plan, que se extendió por un período de diez años, conforme a lo declarado por las autoridades.

Las autoridades señalan que se cree que el grupo organizó más de 1.000 uniones matrimoniales simuladas. Han calificado este caso como uno de los procesos por fraude matrimonial más grandes registrados en la historia de Estados Unidos.

“Este plan no fue una operación veloz y transitoria, sino una industria clandestina que operó durante años, generando miles de millones de dólares, para asistir ilegalmente a personas que, de otro modo, no se convertirían, o legalmente no podrían convertirse, en ciudadanos de Estados Unidos”, afirmó el secretario de Justicia Todd Blanche en declaraciones a los medios de comunicación.

Estos cargos se presentan en un momento en que el gobierno del presidente Donald Trump ha implementado restricciones tanto a la inmigración legal como a la no autorizada, buscando endurecer el control sobre quién puede entrar al país o adquirir la ciudadanía.

Después de reclutar a ciudadanos estadounidenses, los imputados organizaban bodas falsas. En algunos casos, incluso creaban montajes fotográficos de familias en sitios como restaurantes posteriormente, con el fin de que parecieran genuinas, según lo indicado por las autoridades.

Seguidamente, los acusados asistían a los inmigrantes en cada etapa del proceso de solicitud para obtener el estatus de residente permanente legal.

“Estos esquemas tienen un coste real. Privan a nuestra nación de la capacidad de discernir quién debe y quién no debe ser admitido en Estados Unidos”, puntualizó Blanche.