La ciudad de Miami ha registrado una temperatura máxima histórica, superando una marca de más de un siglo de antigüedad, mientras el sur de Florida experimenta una intensa ola de calor. Millones de habitantes se encuentran bajo advertencia por condiciones peligrosas, con índices de calor que provocan una sensación térmica muy elevada. Las autoridades meteorológicas han emitido alertas y recomendaciones para mitigar los riesgos asociados a estas temperaturas extremas.
Miami registró un récord de temperatura que se mantenía desde hace 117 años, al alcanzar el viernes 14 de agosto los 35.5 °C (96 °F), en medio de una intensa ola de calor que afecta al sur de Florida y que este sábado mantiene a millones de residentes bajo advertencia por condiciones peligrosas. El registro superó la marca histórica establecida en 1909, de acuerdo con datos del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS).
El nuevo récord ocurre después de varios días consecutivos de temperaturas inusualmente altas en la región, acompañadas de elevados niveles de humedad que aumentan considerablemente la sensación térmica. Para este sábado 15 de agosto, las autoridades meteorológicas mantienen una advertencia por calor extremo entre las 11:00 de la mañana y las 7:00 de la noche, con índices de calor previstos entre 40.5 y 43.3 °C (105 y 110 °F). El índice de calor refleja cómo se siente la temperatura en el cuerpo cuando se combina el calor ambiental con la humedad.
La alerta incluye los condados de Miami-Dade, Broward, Palm Beach, Monroe, Collier, Hendry y Glades, entre otras zonas del sur de Florida. Las autoridades han advertido que las condiciones pueden provocar enfermedades relacionadas con el calor, especialmente durante las horas de mayor exposición solar.
El episodio está asociado a un sistema persistente de alta presión, conocido comúnmente como domo de calor, que mantiene el aire caliente atrapado cerca de la superficie e inhibe la formación de nubes y precipitaciones. Esta situación favorece que las temperaturas aumenten durante varios días consecutivos y que el ambiente tenga menos posibilidades de refrescarse.
Las condiciones de calor pueden resultar todavía más intensas en zonas urbanas debido al llamado fenómeno de isla de calor, provocado por superficies como asfalto y concreto, que absorben y retienen energía durante el día. En ciudades densamente pobladas como Miami, este efecto puede elevar las temperaturas, especialmente durante las tardes y noches.
El NWS advierte que la exposición prolongada a estas condiciones incrementa el riesgo de agotamiento por calor, deshidratación, calambres y golpes de calor. Los grupos más vulnerables incluyen niños, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y trabajadores que realizan actividades al aire libre durante largos períodos.
Ante las altas temperaturas, las autoridades recomiendan beber agua frecuentemente, limitar las actividades al aire libre durante las horas más calurosas, utilizar ropa ligera y permanecer en lugares con aire acondicionado. También insisten en no dejar niños ni mascotas dentro de vehículos estacionados, ya que la temperatura interior puede elevarse rápidamente hasta niveles potencialmente mortales.