El Papa León XIV ha hecho un llamado este domingo para detener los actos de violencia dirigidos a la población civil palestina en Cisjordania. Además, instó a la comunidad global a impulsar una solución basada en dos Estados, buscando así una paz equitativa y perdurable en la región. Estas declaraciones se dan en un contexto de creciente tensión y agresiones en el territorio.
El sumo pontífice León XIV exigió este domingo que se detengan las agresiones contra los habitantes palestinos en Cisjordania y exhortó a la comunidad internacional a promover una resolución de dos Estados que conduzca a una paz justa y estable. “Vuelvo a solicitar que cesen los frecuentes actos de violencia dirigidos a la población civil palestina en Cisjordania”, declaró el líder religioso después de su habitual rezo del Ángelus, oficiado desde el Palacio Pontificio de Castel Gandolfo. Adicionalmente, solicitó “con urgencia” a la comunidad global “que asegure el avance hacia una solución de dos Estados para alcanzar una paz equitativa y duradera”.
Las manifestaciones de Robert Prevost ocurren en un periodo de incremento en la violencia por parte de colonos israelíes ubicados en Cisjordania contra las comunidades palestinas. A finales de julio, la Organización de las Naciones Unidas alertó sobre una peligrosa escalada de la violencia en la región, mientras que la Oficina de Derechos Humanos expresó inquietud por el aumento de los asentamientos, los llamados a represalias colectivas y las advertencias de transformar el territorio en otra Gaza.
Este domingo, el patriarca latino de Jerusalén y la máxima autoridad católica en Tierra Santa, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, celebró una ceremonia religiosa en Taybeh, la última localidad enteramente cristiana de la Cisjordania bajo ocupación. Durante la eucaristía, Pizzaballa ratificó la dedicación de la Iglesia hacia sus feligreses frente al incremento de los ataques atribuidos a los colonos israelíes.