La familia Gilinski, reconocida como la más acaudalada de Colombia, ha comprometido una significativa suma de 48 millones de dólares para apoyar la reconstrucción de infraestructura esencial en Cali. Este aporte se destinará a la rehabilitación de hospitales y centros educativos en una de las urbes más afectadas por el reciente sismo de magnitud 7,4. La iniciativa busca mitigar los severos daños sufridos en la ciudad y ofrecer un impulso vital a las comunidades damnificadas.
La familia Gilinski, considerada la más adinerada de Colombia, aportará 150.000 millones de pesos, equivalentes a 48 millones de dólares, con el fin de colaborar en la restauración de centros de salud y escuelas en Cali. Esta urbe fue una de las más perjudicadas por el movimiento telúrico de magnitud 7,4 que sacudió la nación el pasado lunes. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, anunció la donación este domingo, informando que había conversado con el empresario Jaime Gilinski, quien le comunicó su determinación de asignar los fondos a la recuperación de la infraestructura educativa y sanitaria en la capital del departamento del Valle del Cauca.
Cali ha registrado daños considerables después del sismo. Según la Alcaldía, 46 edificaciones se desplomaron por completo y otras 35 sufrieron un derrumbe parcial. Adicionalmente, 2.391 estructuras presentan deterioros y 534 inmuebles tienen una orden de desocupación. Gilinski, de 68 años y oriundo de Cali, es identificado por Forbes como el individuo más rico de Colombia, con un patrimonio estimado en 14.700 millones de dólares. Es propietario del banco GNB Sudameris y preside el Grupo Nutresa, uno de los conglomerados alimenticios más importantes de América Latina.
El mandatario colombiano expresó su gratitud a la familia por la contribución y resaltó el gesto de solidaridad con las poblaciones afectadas por el terremoto. Esta donación se suma a los aportes realizados por empresarios colombianos para responder a la emergencia. El viernes, el Gobierno informó que el sector privado había recolectado más de 200.000 millones de pesos, aproximadamente 64 millones de dólares, para afrontar las consecuencias del desastre. Las autoridades colombianas han invitado al sector privado a participar en la reconstrucción de viviendas e infraestructura, mientras empresas y asociaciones mantienen programas de asistencia humanitaria para los damnificados.