Jared Kushner, enviado presidencial de EE.UU., se reunió con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en Jerusalén, un día después de dialogar con líderes de Hamás en Egipto. Estas gestiones buscan impulsar un plan de 15 puntos respaldado por Washington para la paz en Gaza, que incluye el desarme de Hamás y la retirada gradual de las tropas israelíes, aunque Israel mantiene reservas sobre el orden de estos eventos.
Jared Kushner, emisario del presidente estadounidense Donald Trump, se encontró este lunes en Jerusalén con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un nuevo esfuerzo por desbloquear la estrategia propuesta por Washington para resolver el conflicto en Gaza. Este encuentro siguió a las conversaciones que Kushner sostuvo en Egipto con representantes de Hamás.
Las negociaciones buscan armonizar posturas respecto a una iniciativa de quince puntos respaldada por Estados Unidos, la cual prevé el desarme de Hamás y una retirada progresiva de las fuerzas israelíes de Gaza. Netanyahu, hasta ahora, ha rechazado esta fórmula, insistiendo en que Israel no retirará sus tropas hasta que Hamás y otras milicias estén completamente desarmadas.
Kushner estuvo acompañado en su cita con Netanyahu por Nickolay Mladenov, el enviado para Gaza del Consejo de Paz de Trump. También participó el ex primer ministro británico Tony Blair, según informes de medios internacionales.
El día anterior, Kushner mantuvo un diálogo de más de dos horas en Egipto con Khalil al-Hayya, un líder de Hamás, donde el desarme del grupo fue uno de los temas centrales. Delegados de Egipto, Qatar y Turquía, países mediadores, también asistieron a estas reuniones.
Hamás ha declarado su disposición a seguir la hoja de ruta, pero condiciona su implementación a que Israel detenga sus ataques y comience la retirada de sus fuerzas de Gaza. El grupo también ha solicitado a los mediadores y al Consejo de Paz que presionen al Gobierno israelí para que acepte el mecanismo propuesto.
La propuesta estadounidense sugiere que el desarme de Hamás y la retirada israelí se desarrollen de forma gradual y simultánea, mientras una fuerza internacional de estabilización y una nueva policía palestina asumen las responsabilidades de seguridad. Netanyahu, sin embargo, sostiene que cualquier retirada debe ocurrir únicamente después del desarme total del grupo.
El encuentro de Kushner con dirigentes de Hamás representa un contacto inusual entre representantes de Estados Unidos y la organización palestina, a la que Washington considera terrorista. Kushner ya había participado en conversaciones con miembros del grupo en octubre de 2025, durante las negociaciones que llevaron a un cese al fuego y a la liberación de los rehenes que permanecían en Gaza.
La presión internacional sobre Israel se incrementó después de que Egipto, Qatar, Turquía, Jordania, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Pakistán e Indonesia cuestionaran conjuntamente el rechazo israelí a la nueva hoja de ruta y advirtieran que esa postura podría impedir los esfuerzos para avanzar hacia una solución en Gaza.
Las discrepancias radican principalmente en cuándo debe producirse el desarme de Hamás y en qué momento Israel debería retirar sus tropas. Mientras Washington propone desarrollar ambos procesos por etapas, Netanyahu afirma que el Ejército israelí permanecerá en Gaza hasta que el grupo haya entregado por completo sus armas.
Las negociaciones prosiguen en un contexto de tregua frágil. Aunque el alto el fuego alcanzado en octubre de 2025 puso fin a las principales operaciones militares de la guerra, los ataques no cesaron por completo. Israel reanudó recientemente bombardeos sobre Gaza y declaró que sus fuerzas actuaron contra miembros de Hamás y la Yihad Islámica.
Según datos recopilados por Reuters, los ataques israelíes han provocado la muerte de más de 1,250 palestinos en Gaza desde octubre de 2025, mientras cuatro soldados israelíes han fallecido a manos de combatientes palestinos durante el mismo periodo.
El futuro de la propuesta estadounidense dependerá ahora de si las partes logran superar sus diferencias sobre el desarme, la retirada militar y la futura administración de Gaza, elementos considerados cruciales para implementar la siguiente fase del plan impulsado por Trump.