Jared Kushner, yerno y enviado de Donald Trump, ha anunciado que el proceso de desarme de Hamás y la implementación de un plan de paz en Gaza podrían comenzar en un lapso de 30 días. Esta declaración surge tras sus reuniones con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un esfuerzo por avanzar hacia la estabilización de la región después del conflicto reciente. El gobierno estadounidense busca satisfacer las demandas de Israel tras el rechazo de Netanyahu a una propuesta previa de paz.
El progreso hacia la desmilitarización de Hamás y la puesta en marcha de una estrategia de paz para la Franja de Gaza podría iniciarse en aproximadamente un mes, según declaró Jared Kushner, enviado especial y pariente político del presidente Donald Trump, luego de conversar con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. La administración Trump busca complacer a Israel después de que Netanyahu declinara una parte reciente de una iniciativa estadounidense que buscaba poner fin al conflicto en Gaza, una región severamente afectada por las operaciones israelíes en respuesta al ataque ocurrido el 7 de octubre de 2023 por parte de combatientes de Hamás.
“Podríamos observar avances (…) en apenas 30 días, con la esperanza de empezar a retirar parte del armamento”, comentó Kushner a Fox News desde la ciudad de Tel Aviv. Añadió que el sellado de los túneles de Gaza, construidos por Hamás para resistir los bombardeos israelíes e introducir productos de contrabando, podría llevarse a cabo en los próximos dos o tres meses. Kushner, quien mantiene una amistad con Netanyahu, se reunió con el líder israelí en Jerusalén un día después de tener diálogos directos en Egipto con Hamás, que ha expresado públicamente su compromiso con el plan.
Ambas partes “acordaron que no se realizará ningún redespliegue ni reconstrucción en la Franja antes de que Hamás se haya desarmado en toda Gaza”, informó a la AFP un alto funcionario israelí. “También se llegó al acuerdo de que el primer paso hacia la desmilitarización de la Franja sería exigir a Hamás que entregara sus armas para su desmantelamiento bajo la supervisión de un general estadounidense”, agregó.
Una guía aceptada por Hamás el 30 de julio establecía que la destrucción del arsenal de Hamás sería supervisada por la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), designada para garantizar la seguridad durante la transición. Esta fuerza es dirigida por el general de división estadounidense Jasper Jeffers. Hamás se había comprometido a entregar sus armas a una nueva entidad de gobierno palestino, lo cual generó escepticismo en Netanyahu, pero que Trump consideró un avance crucial.
Un representante de la “Junta para la Paz” de Trump, encargada de aplicar el acuerdo, aseguró que todas las armas recolectadas serán destruidas para evitar su reutilización y enfatizó que Israel “mantiene intacto su derecho a defenderse”. “Si Hamás recurre al terrorismo, la violencia o intenta rearmarse, Israel mantendrá su derecho a actuar en consecuencia”, declaró el funcionario.