La República Dominicana mantiene una vigilancia constante sobre su actividad sísmica, impulsada por la observación de que grandes terremotos históricamente ocurren cada medio siglo. Aunque la predicción exacta de estos eventos es imposible, los expertos se enfocan en monitorear las principales fallas geológicas del país. Este esfuerzo busca comprender mejor su comportamiento y mitigar riesgos, dado el historial de eventos destructivos en la región.
La ingeniera sísmica Claudia Germoso señaló que los terremotos de gran escala suelen manifestarse con una periodicidad aproximada de cincuenta años. Por esta razón, los expertos mantienen un seguimiento constante de los movimientos telúricos y permanecen alerta ante la posibilidad de un evento significativo en la República Dominicana. A pesar de que los especialistas concuerdan en la imposibilidad de predecir con exactitud cuándo ocurrirá un sismo, la trayectoria histórica del país revela que ha experimentado algunos de los eventos sísmicos más devastadores del Caribe. El más catastrófico sucedió el 4 de agosto de 1946, catalogado por el Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (CNS-UASD) como el mayor sismo en la historia instrumental de la isla La Española.
En este contexto, Germoso informó sobre la implementación de una red de vigilancia sísmica destinada a la falla Septentrional, localizada en la parte norte del territorio nacional. Esta zona se considera una de las de mayor vulnerabilidad sismológica en la República Dominicana. La especialista detalló que el proyecto incluye la instalación de sensores específicos para determinar las características de la actividad sísmica en dicha área y recopilar datos que permitan una mejor comprensión del comportamiento de la falla. “Estamos instalando sensores para caracterizar la sismicidad de la zona, porque consideramos que es donde reside la mayor amenaza sismológica”, afirmó la ingeniera sísmica.
Equipos instalados a lo largo de la falla
La experta indicó que actualmente disponen de varios equipos sísmicos posicionados a lo largo del recorrido de la falla Septentrional, los cuales forman parte integral del sistema de monitoreo. Agregó que estas estaciones facilitarán el registro más preciso de la actividad sísmica y fortalecerán las investigaciones relacionadas con el peligro geológico en esa región.
También monitorean la zona sur
Germoso explicó que, además del sector norte del país, los especialistas prestan atención a la falla de Enriquillo, situada en la región sur. Esta es otra de las estructuras geológicas con capacidad para generar terremotos de considerable magnitud. Precisó que el código sísmico dominicano divide actualmente el territorio nacional en dos categorías de riesgo: una de alta amenaza sísmica y otra de amenaza sísmica moderada. Esta clasificación se emplea como referencia para el diseño y la construcción de edificaciones.
La ingeniera, quien además es profesora de investigación en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), reiteró la importancia de seguir robusteciendo la vigilancia científica de las principales fallas activas del país. Esto busca mejorar el conocimiento sobre la actividad sísmica y contribuir a la gestión del riesgo.
¿Qué son las fallas sísmicas?
Una falla sísmica (o falla geológica) representa una fractura en la capa exterior de la Tierra, donde segmentos de roca se han movido uno respecto al otro. Estos desplazamientos son provocados por fuerzas tectónicas y, al liberar de manera súbita la energía acumulada, ocasionan los temblores o terremotos. Opera como una “línea de ruptura” en la superficie o bajo tierra, donde se concentra el movimiento geológico. Las fallas Septentrional y Enriquillo constituyen las dos estructuras geológicas más relevantes de la República Dominicana y de la isla de La Española. Ambas forman parte de la frontera entre la placa Norteamericana y la placa del Caribe, cuyo movimiento continuo genera la mayor parte de la actividad sísmica en el país.
La falla Septentrional
La falla Septentrional se localiza en el área norte de la isla y se extiende desde Montecristi, cruza el valle del Cibao y prosigue hasta la bahía de Samaná, adentrándose en el océano Atlántico. Es una falla de deslizamiento lateral, lo que implica que los bloques de roca se desplazan de forma horizontal uno respecto al otro. Los expertos la consideran una de las estructuras con mayor peligro sísmico para la República Dominicana.
La falla Enriquillo
La falla Enriquillo-Plantain Garden se ubica en la región sur de La Española. Su trayectoria comienza en Jamaica, atraviesa el sur de Haití y sigue por el suroeste de la República Dominicana, bordeando la Sierra de Bahoruco y extendiéndose hacia el mar Caribe. Al igual que la falla Septentrional, es una falla de deslizamiento lateral, donde las placas tectónicas se mueven horizontalmente. Es una de las fallas más investigadas del Caribe, ya que fue la causante del terremoto de Haití del 12 de enero de 2010, de magnitud 7.0, que resultó en más de 300,000 fallecidos y una devastación masiva en Puerto Príncipe y otras localidades.
¿Puede repetirse un terremoto como el de 1946 en el país? La tragedia que marcó a RD