Especialistas en salud advierten que una hidratación inadecuada puede tener serias repercusiones en el organismo, afectando órganos vitales como el cerebro y el corazón. Esperar a sentir sed no es una estrategia efectiva, ya que la deshidratación puede comenzar mucho antes, elevando el riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares y otros problemas de salud.
Consumir agua únicamente cuando se experimenta la sensación de sed es una práctica común. Sin embargo, los expertos advierten que esta estrategia no es la más adecuada para mantener una correcta hidratación, dado que la escasez de fluidos puede comprometer la función cerebral, cardíaca, renal y de otros sistemas corporales. El agua, compuesta por hidrógeno y oxígeno, es vital para la vida. Participa en la regulación térmica del cuerpo, el transporte de nutrientes, la eliminación de toxinas y el correcto funcionamiento de casi todos los sistemas orgánicos.
El nutricionista Jorge Del Villar explica que la deshidratación puede manifestarse antes de que la persona sienta sed, por lo cual aconseja beber agua de forma constante a lo largo del día y no aguardar a que el cuerpo emita esa señal de advertencia. Él afirma que cuando se siente sed, ya se ha alcanzado más de un veinte por ciento de deshidratación.
El corazón también resiente la carencia de agua. Cuando el cuerpo pierde líquidos, el volumen de plasma, que es la parte líquida de la sangre, disminuye, lo que puede aumentar su densidad y forzar al corazón a trabajar con mayor intensidad para mantener una circulación adecuada. Aunque esto no implica que una persona vaya a sufrir un infarto solo por beber poca agua, los especialistas señalan que la deshidratación puede constituir un riesgo adicional, especialmente en individuos con enfermedades cardiovasculares o factores de riesgo preexistentes.
El cerebro, los riñones y el sistema circulatorio son los más afectados. Del Villar indicó que los órganos que primero muestran las consecuencias de una hidratación deficiente son el cerebro, los riñones y el sistema cardiovascular. Asimismo, sostuvo que la escasez de agua puede reducir la concentración, perjudicar la memoria, causar agotamiento y disminuir el rendimiento físico y mental.
Diez señales que podrían indicar deshidratación. Los expertos aconsejan estar atentos a ciertos síntomas que pueden indicar que el cuerpo necesita más agua.
Dolor de cabeza y mareos. La deshidratación puede reducir el flujo sanguíneo y de oxígeno hacia el cerebro, lo que contribuye a la aparición de dolores de cabeza y mareos.
Baja concentración. El cerebro está compuesto en gran parte por agua. Una hidratación insuficiente puede afectar la memoria, la concentración y el estado de alerta.
Mal aliento. La producción de saliva disminuye cuando el organismo carece de agua, lo que favorece la proliferación de bacterias responsables del mal aliento.
Estreñimiento. El agua facilita el tránsito intestinal. Cuando el cuerpo está deshidratado, aumenta el riesgo de estreñimiento.
Sensación constante de hambre. En ocasiones, el organismo puede interpretar la sed como hambre, lo que provoca antojos innecesarios de alimentos.
Orina escasa o muy oscura. Una menor frecuencia para orinar o un color amarillo intenso en la orina pueden ser indicios de una hidratación insuficiente.
Cansancio y fatiga. La disminución del volumen de líquidos afecta el transporte de oxígeno y nutrientes, lo que provoca sensación de agotamiento.
Dolores musculares. La deshidratación favorece la aparición de calambres y molestias musculares, especialmente durante la actividad física.
Piel y labios secos. La falta de agua también se refleja en la piel, que pierde elasticidad y humedad, así como en labios resecos.
Ritmo cardíaco acelerado. Cuando disminuye el volumen de líquidos en el organismo, el corazón puede aumentar la frecuencia de los latidos para compensar esa pérdida.
¿Es fundamental beber ocho vasos de agua al día? El nutriólogo explicó que la recomendación tradicional de consumir ocho vasos de agua diariamente sigue siendo una referencia útil para la mayoría de la población. No obstante, aclaró que las necesidades varían según la edad, el peso, el nivel de actividad física y las condiciones climáticas. En países con altas temperaturas, como República Dominicana, las personas pueden requerir una mayor ingesta de líquidos para compensar las pérdidas ocasionadas por el calor y la sudoración.
¿Ingerir demasiada agua también puede ser perjudicial? Aunque es poco frecuente, consumir cantidades excesivas de agua en un corto período puede provocar un desequilibrio en los niveles de sodio del organismo, una condición conocida como hiponatremia, que puede representar un riesgo para la salud.
Recomendaciones para mantenerse hidratado. El especialista aconseja adoptar hábitos sencillos que faciliten una hidratación adecuada durante todo el día, tales como: Beber un vaso de agua antes de ir a dormir y al despertar y otro antes de cada comida. También, recomienda mantener una botella de agua cerca durante la jornada e ingerir el líquido antes de sentir la sensación de sed. Para Del Villar, una adecuada hidratación no solo ayuda a prevenir la deshidratación, sino que también contribuye al correcto funcionamiento del organismo y al bienestar general.