Residentes de la ribera del río Ozama han alzado su voz contra la Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos (URBE), denunciando prácticas arbitrarias en el marco del proyecto de recuperación fluvial. Afirman que las ofertas de compensación económica son insuficientes y que se ven forzados a aceptar condiciones desfavorables, lo que genera un clima de incertidumbre y descontento en la comunidad afectada.
Los habitantes que residen cerca del río Ozama han manifestado su descontento por las acciones que consideran arbitrarias por parte de la Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos (URBE), la entidad encargada del proyecto de rehabilitación de las orillas del afluente. Los vecinos aseguran que las autoridades no les están proporcionando una compensación económica adecuada ni un plazo razonable para encontrar una nueva ubicación. “El Gobierno está implementando un plan inhumano. Debemos aceptar sus propuestas, aunque no estemos de acuerdo, porque de lo contrario, vendrán y derribarán nuestras viviendas con todo dentro”, declaró Ramón Acosta Ramírez, quien reside en la zona. Los residentes concuerdan en que las indemnizaciones propuestas, que oscilan entre RD$300,000 y RD$400,000, no son suficientes para reubicarse y empezar de nuevo en condiciones de vida dignas.
Piden un trato respetuoso durante el proceso. Los miembros de la comunidad afirman que no se oponen al desarrollo urbano ni a la implementación del proyecto, pero exigen que las familias afectadas sean tratadas con respeto y dignidad a lo largo del proceso de reubicación. Asimismo, algunos residentes han denunciado la lentitud en la ejecución de las obras y han expresado su malestar por el polvo que generan las máquinas pesadas que operan en el área.
Comerciantes declaran sentirse perjudicados. Alberto, dueño de un colmado en la zona, manifestó sentirse desamparado ante la situación. Explicó que debe seguir pagando el alquiler del local comercial, pero que sus ganancias han disminuido considerablemente debido a que muchos residentes se han marchado a causa del proceso de desalojo.
Denuncian falta de claridad sobre su porvenir. Otros moradores indicaron que viven en un estado de incertidumbre debido a la escasez de información sobre su situación particular. Según sus declaraciones, las autoridades aún no les han comunicado si serán reubicados. De acuerdo con las autoridades gubernamentales y medioambientales, el proyecto tiene como meta la recuperación integral de los ríos Ozama e Isabela, mediante la coordinación de acciones de saneamiento, control de fuentes contaminantes, valorización de residuos y restauración ecológica, con el fin de asegurar su conservación y uso sostenible para el bienestar ambiental y social del Gran Santo Domingo.
Como parte de esta iniciativa, el presidente Luis Abinader asignó RD$409.5 millones para el proyecto que abarca el margen oriental del río Ozama en Las Lilas, Los Tres Brazos, beneficiando a más de 62,800 habitantes con nueva infraestructura, zonas verdes y la reubicación de familias. Entre los objetivos específicos del Gabinete se encuentran: reducir la cantidad de desechos sólidos flotantes mediante la instalación de barreras y evaluar los residuos orgánicos con la puesta en marcha de una planta de compostaje en la comunidad de Domingo Savio, así como supervisar y fiscalizar los vertidos industriales en ambos ríos e intervenir las cañadas críticas que aportan contaminantes a estos.
Además, se busca remover las embarcaciones hundidas en el Ozama que perjudican la navegabilidad y la salud de sus ecosistemas, instalar infraestructura para el tratamiento de líquidos contaminantes (lixiviados) en Duquesa y controlar los principales puntos de generación de desechos sólidos en las áreas de influencia.