La Federación Dominicana de Béisbol (Fedobe) ha aclarado que la decisión final sobre la inclusión de Wander Franco en los Juegos Centroamericanos recae en el Comité Olímpico Dominicano y el Comité Organizador. A pesar de los rumores, Fedobe apoya las determinaciones de la gerencia del equipo, pero expresa su deseo de que el jugador forme parte de la alineación. Esta situación se enmarca en un contexto de complicaciones legales y migratorias para el deportista.
La Federación Dominicana de Béisbol (Fedobe) ha comunicado que el Comité Olímpico Dominicano y el Comité Organizador de los XXV Juegos Centroamericanos tienen la potestad definitiva respecto a la participación de Wander Franco en las próximas justas deportivas. Esta declaración, emitida el jueves, busca disipar las especulaciones previas.
Juan Núñez, presidente de Fedobe, refutó las informaciones que sugerían la incorporación del destacado jugador de Grandes Ligas al conjunto nacional. Aseguró que respalda las resoluciones que adopte la dirección del equipo, aunque manifestó su anhelo de que Franco integre la plantilla.
Proceso judicial
La situación legal del campocorto dominicano experimentó un desenlace crucial en mayo de 2026, cuando un tribunal nacional lo encontró responsable de abuso sexual y psicológico contra una menor. A pesar de la sentencia condenatoria, la corte le concedió un “perdón judicial”, eximiéndolo de cumplir una pena de prisión, una determinación que el Ministerio Público anunció que impugnaría.
Por su parte, la Major League Baseball (MLB) mantiene su propia investigación activa sobre el asunto, en conformidad con su política conjunta sobre violencia doméstica y abuso infantil. Como resultado, el oriundo de Baní permanece en la lista de licencia administrativa, lo que mantiene su suspensión del equipo Tampa, con el que había firmado un acuerdo de 182 millones de dólares antes del inicio de sus problemas con la justicia.
Además de las restricciones impuestas por el béisbol organizado de Estados Unidos, Franco enfrenta serias barreras migratorias debido a su historial judicial. Especialistas en derecho indican que, una vez declarado culpable, es altamente improbable que el atleta consiga la visa necesaria para ingresar a territorio estadounidense, lo que mantiene su trayectoria profesional en una situación incierta.