El presidente Luis Abinader ha declarado que las autoridades están investigando activamente la muerte de Miguel Antonio Lucas, apodado “Miguelito”, quien falleció tras varios días bajo detención policial en San Cristóbal. El mandatario pidió esperar los resultados de la indagación, mientras los familiares de Lucas denuncian presuntos maltratos y negligencia médica durante su custodia, exigiendo justicia y una investigación profunda.
El presidente Luis Abinader manifestó este viernes que los organismos estatales están esclareciendo las circunstancias del deceso de Miguel Antonio Lucas, conocido como “Miguelito”, quien pereció después de varios días en manos de la Policía Nacional en San Cristóbal. Al ser consultado por periodistas sobre este suceso, el jefe de Estado no quiso anticipar conclusiones y subrayó que es tarea de las entidades competentes establecer lo ocurrido. “Se está llevando a cabo una investigación y es necesario aguardar los resultados que esta arroje”, indicó el líder del país.
El fallecimiento de Lucas ha provocado gran consternación y demandas de equidad por parte de sus parientes, quienes aseveran que el individuo fue supuestamente víctima de agresiones físicas mientras permanecía recluido en el cuartel de la 17.ª Compañía de la Policía Nacional, en San Cristóbal. Conforme al relato de sus allegados, “Miguelito” fue aprehendido el 8 de julio anterior por el capitán José Luis Lorenzo, bajo la acusación de comercializar números de lotería mediante un dispositivo verifone sin la debida autorización. Su progenitor afirmó que, al presentarse inicialmente en el destacamento para averiguar su ubicación, los oficiales le comunicaron que su hijo no aparecía en el registro de detenidos. Horas más tarde, según su declaración, le confirmaron que sí se encontraba bajo custodia.
Los familiares denuncian que durante los días de su detención, notificaron en varias ocasiones que Lucas presentaba una elevada temperatura y un deterioro evidente en su condición de salud, por lo que solicitaron su traslado a un centro médico. No obstante, aseguran que las autoridades rehusaron autorizar el traslado. De acuerdo con su testimonio, cuando finalmente fue entregado a su familia, se hallaba en un estado crítico y fue llevado de inmediato al Hospital Regional Docente Juan Pablo Pina, donde falleció posteriormente.
En señal de protesta por este caso, familiares, amigos y miembros de la comunidad realizaron una marcha con el féretro hasta el destacamento policial de San Cristóbal, con el fin de exigir una investigación transparente y la determinación de responsabilidades en caso de confirmarse alguna actuación irregular. Por su parte, el portavoz de la Policía Nacional, Diego Pesqueira, había informado con anterioridad que la institución está a la espera de los resultados de la autopsia para determinar las causas de la muerte y sostuvo que las indagaciones se efectúan basándose en las pruebas recopiladas.