El renombrado intelectual dominicano Giovanny Cruz Durán, reconocido por su multifacética trayectoria, se prepara para lanzar sus dos más recientes creaciones literarias: “Ecos de sangre” y “Apuntes en libros usados”. Estas obras, que prometen explorar profundas temáticas desde la mitología taína hasta la reflexión sobre la existencia, serán presentadas oficialmente en un evento literario el 6 de agosto.
Giovanny Cruz Durán, una figura prominente en el ámbito cultural como dramaturgo, narrador, poeta, ensayista, guionista, actor, director teatral y miembro de la Academia de la Lengua, presentará sus nuevas publicaciones: “Ecos de sangre” y “Apuntes en libros usados”. Ambas publicaciones, editadas por Editorial Santuario, serán introducidas por el embajador Tony Raful, galardonado con el Premio Nacional de Literatura, el jueves 6 de agosto a las 6:30 de la tarde, en el auditorio de Cuesta Libros.
En su libro “Ecos de sangre”, Cruz, quien ha manifestado una profunda atracción por la mitología taína, la cual considera la más impresionante de todas las que ha investigado, destaca que Yucahú Bagua Maorocoti, el dios principal de los taínos, es el único benefactor entre todas las deidades conocidas por la humanidad. En esta obra, el autor maneja con cuidado la transformación de los eventos taínos en una trama teatral, eludiendo hábilmente las trampas del regionalismo, la simplificación y el folclore. Cruz parte de un suceso propio de la isla para proyectar su narrativa hacia un alcance universal. Como ya lo hizo en su colección de poemas “Areytos: cantos entre el cielo y la tierra”, el creador integra elementos del cautivador lenguaje de nuestros ancestros taínos.
Por otro lado, “Apuntes en libros usados” profundiza en cada vocablo escrito. Sobre esta obra, el destacado intelectual y catedrático internacional Carlos Manuel Abaunza ha comentado: “Existen textos que no se leen; se atraviesan como un umbral. Apuntes en libros usados pertenece a esa singular categoría de escritos que entienden que la dramaturgia no es meramente una representación, sino un desdoblamiento ontológico. Es decir, no es una pieza teatral en el sentido convencional; es más bien una cámara de resonancia donde la senectud, la enfermedad y el saber literario conversan en voz baja mientras alguien, quizás nosotros mismos, organiza volúmenes que nunca más ocuparán el mismo sitio. Giovanny construye un artilugio escénico que parece elemental —dos individuos, una estantería, un bastón, una máquina de escribir— pero que pronto revela su verdadera complejidad: un laberinto que emana una metafísica del deterioro, donde cada objeto guarda una historia y cada historia, a su vez, se defiende de la desmemoria. El Primer Hombre y el Segundo Hombre no conversan; se reflejan. No debaten; se desdoblan. Es como si el autor hubiera decidido exponer la mente del personaje y mostrar sus hemisferios para que se revelen ante nuestra mirada. En Apuntes en libros usados existe una seriedad, una conciencia del desgaste. El deterioro, la dolencia y la batalla contra el cáncer es más que un eje central, es un mecanismo de lucidez.”