Trabajadores de Asociación Ganadera en Monte Plata Denuncian Retrasos Salariales de Meses

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Empleados de la Asociación de Ganaderos de Monte Plata (Agampta) han alzado su voz ante la alarmante situación de llevar casi ocho meses sin recibir sus salarios. Denuncian que, además de las promesas incumplidas, se enfrentan a graves problemas financieros y de salud, afectando a más de un centenar de familias que dependen de estos ingresos. La crisis ha generado incertidumbre sobre su futuro laboral y el bienestar de sus seres queridos.

Los colaboradores de la Asociación de Ganaderos de Monte Plata (Agampta) han hecho pública su queja, señalando que han transcurrido casi ocho meses sin percibir su remuneración, recibiendo únicamente promesas vacías por parte de las autoridades. Estos trabajadores de Agampta afirmaron que 105 individuos están experimentando dificultades económicas severas debido a la ausencia de pagos, indicando que desde el año pasado han sido objeto de un trato deficiente por parte de la dirección administrativa.

Explicaron que el pago correspondiente a la regalía pascual se realizó en febrero de este año; sin embargo, desde esa fecha no han obtenido ningún otro beneficio laboral. Aseguran que las autoridades buscan que abandonen sus puestos de trabajo para así negarles sus derechos como empleados.

Martín Ramos y Luis Cordero, quienes actúan como portavoces de sus colegas afectados, señalaron que es innegable que la entidad ha entrado en un estado de inactividad a causa de gestiones deficientes, pero también es cierto que ha mostrado negligencia en la solución de los problemas relacionados con los pagos.

Sostuvieron que, en los últimos abonos, se aplicaron los descuentos fiscales obligatorios a todo el personal. No obstante, dos de esos pagos no fueron comunicados al Estado a través de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), lo que ha dejado a los empleados en una situación complicada al carecer de seguro médico.

Mencionaron que la explicación a la carencia de seguro fue que Agampta no estaba al día con las contribuciones correspondientes. Esta situación ha llevado a algunos a buscar asistencia en diversas instituciones del Estado dominicano para poder atender a sus hijos y parientes, o a seguir endeudándose para asegurar la salud de sus allegados.

A pesar de esto, Ramos y Cordero puntualizaron que la mayoría de los trabajadores de Agampta no soportan la presión de las entidades bancarias, ya que no han podido cumplir de manera regular con sus compromisos de préstamos, tarjetas de crédito y otros servicios.

Martín Ramos comentó que, a solo un mes del comienzo del ciclo escolar, la mayoría no sabe cómo adquirirá los útiles para sus hijos, debido a la escasez de fondos para comprarlos. Por su parte, Luis Cordero indicó que a varios de sus compañeros les han solicitado desalojar sus viviendas por falta de pago, lo que ha provocado que familias completas dependan de la caridad de otros familiares.

Los empleados de Agampta informaron que existe una supuesta negociación con el Gobierno dominicano, mediante un fideicomiso que involucra al Banco Agrícola y la Junta Agroempresarial Dominicana. Sin embargo, hasta el momento se desconoce con certeza el avance de dichas negociaciones.

“Se participó en un proceso de licitación en el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil, pero ignoramos el estado actual de esa gestión; estamos desesperados, dado que el próximo año académico comienza en agosto, y a estas alturas nos encontramos en una situación de incertidumbre”, expresaron.

Finalmente, hicieron un llamado al presidente Luis Abinader para que intervenga en su caso, y que instruya la aceleración de los procesos de colaboración público-privada con la mencionada institución, con el objetivo de lograr la estabilidad financiera de la entidad ganadera y de sus colaboradores.