Alejandro Fernández W. Concluye su Mandato como Superintendente de Bancos el 16 de Agosto

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Alejandro Fernández W., Superintendente de Bancos, ha anunciado que dejará su cargo el 16 de agosto, tras seis años de servicio. Fernández W. es uno de los pocos funcionarios que han permanecido en su puesto desde el inicio de la administración del presidente Luis Abinader en 2020. Expresó su agradecimiento por la confianza depositada y resaltó los logros alcanzados durante su gestión, enfocados en la estabilidad, la inclusión y la modernización del sistema financiero dominicano.

El titular de la Superintendencia de Bancos, Alejandro Fernández W., comunicó que su período al frente de dicha institución finalizará el próximo 16 de agosto, completando seis años en el puesto. Fernández W. se destaca como uno de los escasos servidores públicos que han mantenido la misma posición desde que el presidente de la República, Luis Abinader, asumió el poder en el año 2020. El funcionario explicó que en abril de este año informó al presidente Abinader su determinación de dimitir.

“El pasado 14 de abril me reuní personalmente con el presidente de la República para solicitarle formalmente que, por razones personales y familiares, no considerara la renovación de mi gestión al término del periodo actual, el próximo 16 de agosto”, declaró Fernández W. durante una presentación de resultados. En su mensaje de despedida, manifestó su gratitud al mandatario por la fe depositada en él para servir al país desde una entidad que calificó como esencial para impulsar transformaciones en beneficio de la República Dominicana.

De igual modo, subrayó el apoyo recibido del equipo técnico de la Superintendencia de Bancos, al que describió como altamente capacitado y dedicado al interés nacional, y extendió su reconocimiento a la Junta Monetaria por el respaldo proporcionado durante su administración. En un evento de rendición de cuentas, el funcionario enfatizó los principales avances logrados en los últimos seis años, los cuales contribuyeron a cimentar la estabilidad del sistema, expandir el acceso a los servicios financieros y modernizar la institución para afrontar los retos del entorno actual.

En su intervención, Fernández destacó que la gestión se inició en medio de la pandemia de COVID-19, una etapa que puso a prueba la capacidad de respuesta de la institución y del sistema financiero nacional. En ese contexto, la SB reforzó sus mecanismos de monitoreo y supervisión, desarrolló herramientas de alerta temprana y promovió medidas para proteger a los usuarios durante la emergencia sanitaria. Entre 2020 y junio de 2026, la institución llevó a cabo 593 inspecciones a entidades financieras, grupos financieros y fiduciarias, al mismo tiempo que modernizó su modelo de supervisión e incorporó nuevas áreas especializadas, como Innovación e Inclusión Financiera, Supervisión del Mercado Fiduciario, Supervisión Consolidada y Supervisión de Tecnología y Seguridad de la Información.

El superintendente también resaltó el manejo del proceso de resolución de Bancamérica, mediante el cual, por primera vez bajo la Ley Monetaria y Financiera, se logró transferir la totalidad de los activos y pasivos de una entidad disuelta a un banco solvente dentro del plazo establecido, asegurando la protección de los depositantes y la recuperación de los recursos utilizados. “Los depositantes no vinculados recuperaron hasta el último peso, y los recursos del Fondo de Contingencia utilizados en el proceso luego fueron reintegrados en su totalidad, producto de la ejecución de una garantía. Estamos hablando de un hito en la historia del sistema financiero nacional. No perdió la gente ni perdió el Estado dominicano”, puntualizó.

La agenda de fortalecimiento normativo también tuvo un papel importante en la gestión. La SB emitió 12 instructivos, 99 circulares y 74 cartas circulares, integrando disposiciones relacionadas con la protección al usuario financiero, la digitalización de servicios, la administración de riesgos y la sostenibilidad ambiental. Se destacan normativas como la actualización del Manual de Requerimientos de Información, la implementación del criterio de valor razonable, los lineamientos para la gestión de riesgos operativos y la revisión del Manual de Contabilidad, elevando la transparencia y la calidad de la información financiera.

Fortalecimiento institucional

En el ámbito institucional, durante este periodo la SB robusteció sus estructuras de gobernanza, modernizó procesos internos y avanzó en su transformación digital mediante la adopción de firma electrónica, la digitalización de trámites y el desarrollo de soluciones basadas en datos. Asimismo, obtuvo certificaciones ISO en calidad, seguridad de la información, continuidad del negocio, cumplimiento y sostenibilidad, entre otros avales.

Fernández W. mencionó el compromiso de la gestión con el fortalecimiento del talento humano. Durante el periodo, el personal de las áreas técnicas pasó de representar el 39 % al 64 % de la plantilla institucional, mientras que más de la mitad de los colaboradores cuentan actualmente con estudios de postgrado. Además, la Escuela SB ha capacitado de manera gratuita a cerca de 10,000 personas en apenas dos años.

Servicio a la ciudadanía

A través de ProUsuario, la institución registró más de 1.1 millones de interacciones con usuarios financieros y gestionó devoluciones por RD$785.9 millones en favor de clientes afectados por cobros indebidos. Asimismo, mediante la iniciativa Dinero Busca Dueño, fueron restituidos aproximadamente RD$379 millones a 2,895 depositantes de entidades desaparecidas hace más de 25 años.

La gestión también impulsó iniciativas orientadas a la inclusión financiera, como las cuentas básicas para poblaciones tradicionalmente excluidas y la expansión de los puntos de acceso financiero en todo el territorio nacional. Como resultado, la República Dominicana eliminó los denominados “desiertos bancarios”, garantizando la presencia de al menos un punto de acceso financiero en cada municipio del país. Al referirse al futuro de la institución, el superintendente señaló que el Plan Estratégico 2025-2028 contempla profundizar la supervisión basada en riesgos, fortalecer la alineación con estándares internacionales y continuar promoviendo una inclusión financiera más amplia, segura y sostenible.