La administración de Luis Abinader ha culminado una serie de proyectos de infraestructura en diversas provincias del país, abarcando desde el noroeste hasta el Gran Santo Domingo. Aunque algunos trabajos se extendieron más allá de lo inicialmente previsto o fueron retomados de gestiones anteriores, estas obras marcan un avance significativo en la política de infraestructura del gobierno, transformando promesas en realidades concretas para la ciudadanía.
El análisis de los proyectos finalizados revela intervenciones en diversas provincias del país, incluyendo Montecristi, Dajabón, Barahona, La Vega, Duarte, La Romana, Peravia y el Gran Santo Domingo. Según las fuentes consultadas, si bien no todos los proyectos se completaron en el tiempo originalmente estipulado, y algunas obras entregadas durante esta gestión habían comenzado antes de 2020, fueron posteriormente reactivadas o finalizadas por la administración de Abinader.
El propio presidente ha presentado esta continuidad como un elemento fundamental de su estrategia en infraestructura. Durante su informe de rendición de cuentas de 2024, al detallar los proyectos ejecutados, clasificó un grupo como “promesas realizadas”, mientras que otras obras las incluyó entre las que esperaba terminar en el transcurso de ese año.
Entre los proyectos que componen este balance se encuentran la carretera San Francisco de Macorís–Cruce de Controba, los puentes La Canela, Las Mercedes, El Caimito, Polo e Higuamo, las carreteras Montecristi–Copey–Dajabón y Portillo–La Luisa, la remodelación de la entrada de La Romana, el Corredor Núñez de Cáceres, el Teleférico y la Línea 2C del Metro hacia Los Alcarrizos, la avenida Hípica (ahora Freddy Beras Goico), el elevado de Andrés, la solución vial del kilómetro 9 de la autopista Duarte, las circunvalaciones de Baní y San Francisco de Macorís, y el túnel de la Plaza de la Bandera.
A este listado se añade la Ciudad Judicial de Santo Domingo Este, inaugurada por el presidente en febrero de 2025 y presentada como la primera Ciudad Judicial del país, con la expectativa de ofrecer servicios de manera progresiva a partir del segundo semestre de ese mismo año.
El anfiteatro La Gaviota, en Ciudad Juan Bosch, con una inversión de $407,086,571.91 pesos, también se suma como un referente de las obras ejecutadas en esa comunidad, proporcionando acceso a la cultura y espacios públicos de calidad. Adicionalmente, durante nuestra investigación, pudimos constatar la creación de nuevos espacios recreativos, como parques equipados.
En los primeros años de la gestión, una parte considerable de las acciones se enfocó en restaurar puentes y vías que servían como conexiones para comunidades del interior del país. En Santiago, los puentes La Canela y Las Mercedes fueron inaugurados el 29 de enero de 2021, como parte de un conjunto de intervenciones viales realizadas por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones.
La Presidencia ha destacado que entre las principales obras de infraestructura entregadas en Santiago durante ese período figuraron precisamente la reparación y finalización del puente La Canela y la edificación del puente Las Mercedes. Ambas estructuras formaron parte de un paquete de proyectos cuya inversión superó los RD$711 millones, aunque ese monto correspondió al conjunto y no fue desglosado oficialmente entre los dos puentes.
En La Vega, el puente El Caimito fue otra de las infraestructuras que recibió intervención. Los trabajos comenzaron el 20 de agosto de 2020 y concluyeron con su entrega el 29 de enero de 2021, según la investigación realizada para este artículo. La inversión registrada para su reconstrucción fue de RD$38.2 millones.
En Barahona, el puente que une Polo y Cabral se incluyó como una de las obras finalizadas durante ese período. Abinader lo prometió en su primera rendición de cuentas, en 2021, y fue inaugurado el 6 de marzo de ese mismo año por el Ministerio de Obras Públicas, con una inversión de RD$32.5 millones.
En San Pedro de Macorís, el puente Higuamo aparece como una obra terminada dentro del programa de reconstrucción de infraestructura vial del MOPC. La documentación oficial de ese período registra trabajos en el puente Mauricio Báez, sobre el río Higuamo, que incluyeron la instalación de juntas de expansión, remoción de la capa asfáltica e iluminación, entre otras actuaciones.
Las primeras obras reflejan así una característica del programa de infraestructura de la gestión: no todo se inició desde cero. Parte del esfuerzo se orientó a recuperar estructuras existentes, completar proyectos y mejorar las conexiones que ya eran utilizadas por las comunidades.
La intervención vial también se expandió hacia corredores regionales. La carretera Montecristi–Copey–Dajabón figura entre las obras finalizadas. La investigación indica que fue inaugurada en marzo de 2021, antes del plazo inicialmente estimado, con una inversión de RD$300 millones y una extensión de 32.4 kilómetros. La vía forma parte del corredor vial del noroeste y su relevancia radica en la comunicación entre las comunidades de Montecristi y Dajabón, así como en el movimiento de productos agropecuarios y mercancías de la zona.
La Presidencia ha incluido la conexión Dajabón-Copey-Montecristi dentro de las intervenciones viales destinadas a potenciar la conectividad del noroeste y el acceso al puerto de Manzanillo. En la provincia Monte Plata, se encuentra la carretera Portillo–La Luisa, con una inversión de RD$116 millones.
En La Romana, la entrada de la ciudad fue modernizada y ampliada como parte del programa de rehabilitación vial de la región Este. El presidente Luis Abinader presidió el acto el 21 de febrero de 2023. La intervención tuvo una inversión aproximada de RD$143 millones e incluyó la ampliación y renovación de la vía de acceso a la ciudad.
En la provincia Duarte, la carretera Presidente Antonio Guzmán Fernández, que enlaza el cruce de Controba con San Francisco de Macorís, también pasó de la fase de planificación a la entrega. El presidente Abinader inauguró su reconstrucción el 26 de enero de 2022. Los trabajos cubrieron 26 kilómetros y requirieron una inversión superior a RD$149 millones, según el Ministerio de Obras Públicas. La intervención formó parte del plan de rehabilitación de la autopista Duarte y sus rutas de acceso. La obra buscaba mejorar una conexión estratégica para la provincia Duarte, cuya economía posee un importante componente comercial y agropecuario.
La agenda de infraestructura posteriormente viró hacia proyectos de movilidad urbana de mayor capacidad. El Corredor Núñez de Cáceres fue uno de los primeros. El presidente Abinader encabezó su inauguración el 27 de enero de 2021, convirtiéndola en la primera vía integrada al sistema de transporte unificado. El corredor fue diseñado para reemplazar el esquema tradicional de carros de concho por autobuses y conectarse con otros componentes del sistema, como la OMSA, el Metro y el Teleférico. En ese momento, el Gobierno señaló que más de tres millones de personas se movilizaban diariamente entre el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo.
Dos años después, la transformación llegó a Los Alcarrizos con el Teleférico. El presidente Abinader inauguró la Línea 2 del Teleférico de Santo Domingo el 1 de mayo de 2023. El sistema cuenta con cuatro estaciones y 163 cabinas y fue concebido para optimizar la movilidad interna del municipio y conectarlo con otros modos de transporte. Las autoridades estimaron un impacto directo en aproximadamente 400,000 personas. La integración con las rutas alimentadoras de la OMSA permitió establecer una tarifa unificada de RD$35 para el trayecto completo y los servicios complementarios.
Pero la obra de mayor envergadura en esta transformación fue la extensión de la Línea 2 del Metro hasta Los Alcarrizos.
La construcción de la Línea 2C comenzó oficialmente en febrero de 2022. El proyecto preveía extender la Línea 2 desde la estación María Montez hasta Los Alcarrizos, con una extensión de 7.3 kilómetros, cinco estaciones, una vía marginal de 6.5 kilómetros y un túnel de 940 metros. En su informe de rendición de cuentas de 2023, Abinader anunció que la extensión de la Línea 2C estaría lista en 2024. Sin embargo, esa fecha no se cumplió. La puesta en operación oficial ocurrió el 24 de febrero de 2026, cuando el presidente Abinader lideró el inicio de las operaciones de la Línea 2C. La Presidencia informó que la obra beneficia a más de un millón de habitantes de Los Alcarrizos y áreas cercanas.
El proyecto incluye cinco estaciones: Pedro Martínez, Franklin Mieses Burgos, 27 de Febrero, Freddy Gatón Arce y Pablo Adón Guzmán. Comprende el tramo ferroviario, obras electromecánicas, un túnel de 940 metros y la vía marginal paralela a la autopista Duarte. La inversión comunicada oficialmente asciende a RD$29,850 millones. La obra fue diseñada para transportar hasta 15,000 pasajeros por hora por sentido y alrededor de 150,000 pasajeros diarios, según las proyecciones oficiales. La Línea 2C también completó la conexión con el Teleférico de Los Alcarrizos, articulando ambos sistemas dentro de una misma red de transporte. El caso representa uno de los contrastes más evidentes entre lo anunciado y lo finalmente entregado: la obra se completó, pero aproximadamente dos años después del plazo que el propio presidente había indicado públicamente.
La expansión urbana de Santo Domingo Este estuvo acompañada de nuevas soluciones viales. La avenida Hípica, posteriormente renombrada avenida Freddy Beras Goico, fue anunciada y desarrollada durante la gestión de Abinader. El presidente inauguró su ampliación y continuidad el 23 de diciembre de 2023. La vía tiene aproximadamente 10 kilómetros y conecta comunidades como El Almirante, Buenaventura, Prados de San Luis, Pradera del Este, Ciudad Real San Luis, Las Cayenas, Amalia y Prado Oriental, entre otras. El Gobierno estimó que la infraestructura tendría un impacto directo sobre cerca de 400,000 personas y que la inversión superó los RD$700 millones. Obras Públicas también relacionó la intervención con el crecimiento inmobiliario registrado alrededor del corredor.
La conexión con Ciudad Juan Bosch adquiere, además, una dimensión que va más allá de las carreteras. El anfiteatro La Gaviota es una de las infraestructuras desarrolladas en esa comunidad, donde también se han construido instalaciones deportivas, plantas de tratamiento, un parque ecológico, una funeraria y otros espacios públicos. El presidente Abinader inauguró el anfiteatro el 12 de febrero de 2026. La obra tuvo un costo de RD$407,086,571.91 y forma parte de un conjunto de intervenciones en Ciudad Juan Bosch cuya inversión global supera los RD$2,387 millones. El anfiteatro fue concebido como un espacio cultural y comunitario, mientras que las demás infraestructuras buscan complementar el modelo de desarrollo urbano de la comunidad.
En Boca Chica, el elevado de Andrés fue otra de las obras que modificó la circulación vehicular del Este. Abinader lo inauguró el 21 de febrero de 2023 junto a las marginales que completan el circuito vial desde el Aeropuerto Internacional José Francisco Peña Gómez hasta la entrada de Boca Chica. La obra tuvo una inversión de US$51 millones, financiada por el Fideicomiso RD Vial, y fue ejecutada por el Consorcio de Las Américas. Tiene una longitud aproximada de 640 metros y las autoridades estimaron que beneficiaría a más de 160,000 personas y agilizaría el tránsito de alrededor de 30,000 vehículos que pasan por el peaje.
Otra de las apuestas en infraestructura fue la construcción de circunvalaciones para evitar que el tráfico de paso tuviera que atravesar los centros urbanos. La Circunvalación de Baní fue diseñada para conectar distintos puntos de la región Sur sin que el tránsito de largo recorrido tuviera que ingresar al centro de la ciudad. La inauguración oficial se produjo el 14 de agosto de 2025. La vía tiene 19.8 kilómetros y fue concebida para reducir tiempos de desplazamiento, consumo de combustible y congestionamiento en Baní. El Gobierno había informado durante la etapa de construcción que la inversión prevista rondaba los RD$2,200 millones. El proyecto también incluyó 17 puentes y fue presentado como parte de un plan para mejorar la conexión vial del Sur y favorecer su desarrollo económico y turístico.
El proyecto tenía antecedentes incluso antes de su construcción física. En noviembre de 2020, el Poder Ejecutivo declaró de utilidad pública e interés social los terrenos necesarios para desarrollar la obra, justificándola por las dificultades de movilidad y accesibilidad hacia la región Sur. La Circunvalación de San Francisco de Macorís siguió una lógica similar. El Gobierno anunció recursos para la obra desde 2021 y posteriormente avanzó con su construcción. En febrero de 2022, Obras Públicas reportaba un 40 % de avance sobre un trazado de aproximadamente 10 kilómetros y estimaba una inversión superior a RD$2,000 millones, incluyendo expropiaciones. En junio de 2024, el MOPC informó que la construcción había superado el 70 % y proyectaba su entrega para finales de ese año. El documento base finalmente la registra como terminada en 2024. La obra fue diseñada para descongestionar el centro de San Francisco de Macorís y mejorar la conexión hacia Nagua y otras comunidades del nordeste. La infraestructura también responde a una necesidad económica: Duarte es una de las provincias de mayor producción agrícola y pecuaria, por lo que una vía periférica puede facilitar el traslado de mercancías sin obligar a los vehículos a atravesar las zonas urbanas.
Al cierre del período aparece una de las obras más recientes y visibles del balance: el túnel de la Plaza de la Bandera. El proyecto surgió dentro de las inversiones asociadas a la renegociación del contrato entre el Estado dominicano y Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (AERODOM). En 2023, el Gobierno anunció que destinaría aproximadamente US$148 millones a una vía expresa desde la Plaza de la Bandera, pasando por Isabel Aguiar, hasta conectar con la 6 de Noviembre. La obra también fue incluida por Abinader en su informe de rendición de cuentas de 2024, cuando anunció que los recursos obtenidos mediante la renegociación se destinarían a varias soluciones viales. Sin embargo, el monto anunciado inicialmente no terminó siendo el costo comunicado al momento de la inauguración del túnel. El 19 de julio de 2026, Abinader inauguró el túnel de la Plaza de la Bandera y la renovación integral del espacio público. La infraestructura tiene 1.2 kilómetros de longitud, cuatro carriles y fue diseñada para permitir el tránsito subterráneo por debajo de la Plaza de la Bandera, dando continuidad a la avenida Gregorio Luperón y evitando uno de los principales puntos de congestión del corredor hacia el Sur. La inversión finalmente comunicada por el Gobierno fue de RD$3,300 millones. La obra tiene una capacidad estimada de 2,500 vehículos por hora y, según Obras Públicas, beneficiará aproximadamente a 300,000 personas. El túnel comenzó a construirse en febrero de 2025 y fue ejecutado en aproximadamente un año y medio, según explicó el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella. La infraestructura cuenta además con sistemas de ventilación y extracción de gases, equipos contra incendios, plantas eléctricas de emergencia, monitoreo conectado al Sistema 911 y un centro de control. La obra es particularmente significativa para este reportaje porque puede ser observada directamente en la Plaza de la Bandera, uno de los puntos visitados durante este levantamiento.
El Gobierno entregó la infraestructura de la Ciudad Judicial al sistema de justicia el 23 de febrero de 2025. La obra tiene aproximadamente 46,000 metros cuadrados de construcción y representó una inversión de RD$4,486.7 millones. El complejo está compuesto por siete bloques de cuatro niveles y un nivel subterráneo con 349 estacionamientos. Al momento de asumir el Gobierno en 2020, la obra presentaba alrededor de un 25 % de ejecución, de acuerdo con el Ministerio de Obras Públicas, por lo que su conclusión durante esta administración corresponde a un proyecto iniciado anteriormente y posteriormente retomado. La entrega física del edificio y su entrada en operación no ocurrieron exactamente en la misma fecha. El Poder Judicial estableció un proceso gradual de habilitación. La infraestructura cuenta con módulos destinados al Poder Judicial, la Oficina Nacional de Defensa Pública y el Ministerio Público, y fue concebida para beneficiar a una población estimada de aproximadamente 2.9 millones de habitantes. El complejo tiene 22 salas de audiencias, áreas administrativas y espacios de atención al público, además de una estructura de 62,632 metros cuadrados construidos sobre un solar de 15,346 metros cuadrados, según el Poder Judicial.
La habilitación total concluyó el 13 de febrero de 2026, cuando entraron en funcionamiento los servicios integrales para Niños, Niñas y Adolescentes y los juzgados de paz de la primera circunscripción. Por eso, aunque la entrega de la edificación ocurrió en 2025, la puesta en funcionamiento completa se extendió hasta febrero de 2026. La Ciudad Judicial constituye así otro ejemplo de una obra que no fue concebida completamente desde cero por la actual administración, pero que sí fue concluida y entregada durante su gestión.
Existen proyectos que se materializaron rápidamente después de su anuncio, como algunos puentes y carreteras de los primeros años de gestión. También hay obras que requirieron varios años de ejecución y se entregaron después del plazo inicialmente anunciado. La Línea 2C es el ejemplo más claro: en 2023 el presidente anunció que estaría terminada en 2024, pero la puesta en marcha oficial ocurrió en febrero de 2026. La Circunvalación de Baní también fue inaugurada en 2025, a pesar de que el documento base la ubicaba inicialmente como terminada en 2024.
La entrada de La Romana, por su parte, muestra otra diferencia entre la ficha inicial y la evidencia de entrega: el documento la ubica en 2022, mientras que la Presidencia registra la entrega formal en febrero de 2023. También están las obras cuyo costo fue precisándose durante el proceso. En el túnel de la Plaza de la Bandera, por ejemplo, el Gobierno anunció inicialmente una inversión aproximada de US$148 millones para la vía expresa completa vinculada a AERODOM, mientras que al inaugurar el túnel en 2026 comunicó una inversión de RD$3,300 millones para esa infraestructura. No corresponde sumar ambos montos como si fueran dos inversiones diferentes ni asumir que representan exactamente el mismo alcance de obra.
El balance también demuestra que no todas las obras que aparecen en los discursos presidenciales pueden ser incluidas como terminadas. El propio documento base mantiene fuera del grupo proyectos como la ampliación de la avenida San Isidro y la avenida Ecológica, por estar parcialmente ejecutados, además de la Circunvalación de Navarrete, la carretera Barahona–Enriquillo, Hato Mayor–Sabana de la Mar, la Circunvalación de Moca, la Autopista del Ámbar, el edificio del Tribunal Constitucional y otras infraestructuras que permanecen en construcción o pendientes.
Las tres grandes líneas de intervención que reflejan las obras concluidas. La primera fue la recuperación de la infraestructura vial existente, con puentes como La Canela, Las Mercedes, El Caimito, Polo e Higuamo y carreteras como Montecristi–Copey–Dajabón, Presidente Antonio Guzmán Fernández, Portillo–La Luisa y la entrada de La Romana. La segunda se concentró en la movilidad urbana. Allí aparecen el Corredor Núñez de Cáceres, el Teleférico de Los Alcarrizos, la Línea 2C, la avenida Freddy Beras Goico, el elevado de Andrés y la solución vial del kilómetro 9. La tercera corresponde a las grandes conexiones regionales y metropolitanas, con las circunvalaciones de Baní y San Francisco de Macorís y el túnel de la Plaza de la Bandera.