Avances en Promesas de Transporte Público de Abinader Coexisten con Caos Vehicular Persistente

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Desde el inicio de su segundo período, el presidente Luis Abinader ha priorizado la movilidad urbana, anunciando diversas iniciativas para expandir el transporte masivo y aliviar los congestionamientos. A pesar de los progresos reportados en proyectos clave como el Metro de Santo Domingo y el Monorriel de Santiago, expertos y ciudadanos señalan que el impacto en la fluidez del tránsito aún es limitado. La coexistencia de obras en desarrollo y la persistencia del caos vehicular marcan el panorama actual del transporte en el país.

Al iniciar su segundo período el dieciséis de agosto de dos mil veinticuatro, el presidente Luis Abinader estableció la movilidad urbana como una de las metas fundamentales de su administración. En su discurso de juramentación, se comprometió a expandir el sistema de transporte colectivo mediante nuevas infraestructuras con el fin de disminuir los embotellamientos, optimizar el desplazamiento de los ciudadanos y fortalecer el Sistema Integrado de Transporte.

Entre los planes divulgados se encontraban la ampliación de la Línea Dos del Metro hasta Los Alcarrizos, la mejora de la Línea Uno, la construcción del Monorriel y el Teleférico de Santiago, así como el desarrollo de un Tren Metropolitano y un tranvía para Santo Domingo. Esto formaba parte de una estrategia integral para modernizar la movilidad y reducir la dependencia del transporte individual.

Como parte de esta estrategia, el Gobierno también propuso consolidar un Sistema Integrado de Transporte que facilitara la conexión entre los diferentes medios de transporte público. Dentro de este objetivo se incluyó la implementación de una tarifa unificada, diseñada para que los usuarios pudieran trasladarse entre el Metro, el Teleférico y los corredores de autobuses utilizando un solo método de pago, lo cual reduciría los costos y mejoraría la experiencia de viaje.

Dieciocho meses después, durante la rendición de cuentas del veintisiete de febrero de dos mil veintiséis, el mandatario presentó los avances de varias de estas promesas. Destacó la puesta en marcha de trenes de seis vagones en la Línea Uno del Metro, el progreso de la Línea Dos-C hacia Los Alcarrizos y el nivel de ejecución del Monorriel y el Teleférico de Santiago, proyectos que siguen en desarrollo.

El Gobierno aún tiene pendientes de entrega varias obras destinadas a transformar el transporte y la conectividad en el país. Entre estas se encuentran el Monorriel de Santiago, el Teleférico de Santo Domingo Oeste, la extensión de la Línea Uno del Metro hasta Punta de Villa Mella, la Circunvalación de Los Alcarrizos, la Circunvalación de Navarrete y la Circunvalación de Moca.

A estas se suman el puente levadizo sobre el río Ozama, el puente paralelo al Jacinto Peynado, el paso a desnivel entre Sabana Perdida y La Victoria, así como la ampliación de la entrada de Samaná. Estos proyectos están concebidos para mejorar la circulación vehicular, reducir los tiempos de viaje y fortalecer la red de transporte nacional.

Como parte de la expansión de la Línea Dos del Metro de Santo Domingo hacia Los Alcarrizos, la compañía Alstom proveerá un total de ocho trenes Metropolis, cada uno compuesto por tres vagones, para reforzar la capacidad operativa del sistema de transporte. El proyecto prevé la incorporación de veinticuatro vagones para atender la demanda que generará la nueva extensión de la línea.

El dos de abril de dos mil veintiséis, Alstom comunicó la entrega a la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET) de los dos primeros trenes, equivalentes a seis vagones, conforme al cronograma establecido para el proyecto. Con esta primera entrega, quedan pendientes seis trenes, equivalentes a dieciocho vagones, los cuales se integrarán gradualmente según avance el calendario de suministros del fabricante.

Estas unidades corresponden exclusivamente a la extensión de la Línea Dos-C hacia Los Alcarrizos y no forman parte de los trenes de seis vagones que ya operan en la Línea Uno del Metro de Santo Domingo.

El ingeniero Aníbal Germoso, experto en tránsito, movilidad y seguridad vial, y CEO de la plataforma Accidentes RD, explicó a N Digital que las inversiones gubernamentales en movilidad urbana aún no han generado un impacto significativo en la disminución de los congestionamientos, dado que la mayoría de las obras anunciadas siguen en fase de ejecución. Afirmó que, a pesar de proyectos como la extensión del Metro, los teleféricos y el Monorriel de Santiago, “todavía se perciben los mismos embotellamientos” porque estas infraestructuras no están operando en su totalidad.

Explicó que el tránsito solo mejorará cuando entren en funcionamiento las nuevas líneas del Metro, se añadan más vagones, se desarrollen proyectos como el tranvía y se amplíen los corredores de autobuses. A su juicio, la clave reside en fortalecer el transporte público colectivo para que los ciudadanos dispongan de una alternativa eficiente al uso del vehículo particular.

Sobre el paso a desnivel de la avenida Luperón, Germoso consideró la obra como positiva porque divide el flujo vehicular y ayuda a descongestionar la zona. Mientras tanto, ciudadanos consultados por nuestro equipo de prensa reconocieron que las obras impulsadas por el Gobierno representan un avance para el transporte público. Sin embargo, coincidieron en que los taponamientos continúan siendo uno de los principales problemas, por lo que solicitaron la implementación de medidas más eficaces para mejorar la circulación.

El diputado de la Fuerza del Pueblo, Tobías Crespo, proponente de la Ley Sesenta y Tres-Diecisiete de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, aseguró que el Gobierno ha fallado en materia de movilidad urbana, al considerar que los fondos obtenidos mediante préstamos no se han traducido en obras capaces de mejorar el tránsito. También criticó modificaciones en algunos proyectos y afirmó que la educación vial sigue siendo una asignatura pendiente.

En la misma línea, el vicepresidente del PLD, Iván Lorenzo, sostuvo que el país enfrenta un creciente desorden vehicular por la falta de inversión en infraestructura y en la modernización del sistema de transporte, lo que, a su juicio, podría agravar aún más la congestión en la capital.

En conjunto, el contraste entre el discurso de inicio del segundo mandato y la rendición de cuentas demuestra que varias de las promesas pasaron de los anuncios a la fase de ejecución, especialmente las relacionadas con el Metro de Santo Domingo y los proyectos de transporte masivo en Santiago, aunque el impacto en la reducción del congestionamiento vehicular sigue siendo uno de los principales desafíos.