China busca potenciar su turismo nacional y el consumo interno, con un notable crecimiento en los ingresos del sector. Este impulso ha generado un fenómeno inesperado: la "fiebre" por las caravanas eléctricas. Estos vehículos, con sus modos de acampada y grandes baterías, ofrecen una alternativa flexible y cómoda a los hoteles, atrayendo especialmente a la generación millennial.
China está enfocada en atraer turistas y, específicamente, en fomentar el turismo nacional. El objetivo es claro: dinamizar la economía y estimular el consumo interno. En 2025, el turismo generó un 16% más de ingresos que el año anterior, según datos del Ministerio de Cultura y Turismo del país.
Este movimiento ha impulsado el uso de trenes y aviones, pero ha tenido un efecto secundario inesperado: la explosión de la demanda de caravanas eléctricas.
"A echarse una siesta". Según Daniel Wu, director global de marca y marketing de XPeng, esto es lo que hacen algunas personas al terminar su jornada laboral. "Mucha gente va a sus coches a echarse una siesta de una hora. Después del trabajo, se quedan en el coche durante una hora antes de volver a casa, haciendo cosas que les gustan —por ejemplo, jugando— simplemente porque es un espacio muy cómodo", explica en declaraciones recogidas por Bloomberg.
El medio estadounidense ha puesto el foco en la creciente popularidad de la acampada en China. Desde la crisis de Covid-19, este tipo de turismo se ha extendido por todo el país, ofreciendo una alternativa más económica a los hoteles y la flexibilidad inherente a esta modalidad.
Los motivos para priorizar el turismo de acampada son idénticos a los que han impulsado este tipo de propuestas en Europa desde los confinamientos por la crisis del coronavirus. La diferencia es que, en el país asiático, los fabricantes se están especializando en transformar el interior del coche en un espacio autónomo, donde las ruedas son solo un complemento.
La gran diferencia radica en que gran parte de esta tendencia se está canalizando a través de vehículos completamente eléctricos o de rango extendido. Estos vehículos permiten incorporar funciones como los modos "acampada" o "sueño", facilitando la vida al usuario que busca una mayor flexibilidad.
De hecho, los propios medios chinos destacan que el auge se concentra en los modelos que ofrecen más opciones de "alta calidad y confort". Según sus datos, en 2022 este negocio movió 113.470 millones de yuanes, y en 2025 rozó los 250.000 millones de yuanes. Gran parte de este resultado se debe a que los usuarios optan, cada vez más, por este tipo de vehículos al alquilarlos.
Para entender la fiebre por este tipo de vehículo, en China Daily se informó que los pedidos de vehículos de "nueva energía" (como allí llaman a los eléctricos e híbridos enchufables) están creciendo a un ritmo diez veces superior año tras año, y el periodo de alquiler es cada vez más largo.
Tanto en Bloomberg como en medios chinos como People se destaca que estas caravanas eléctricas son más buscadas porque su enorme batería amplía enormemente las posibilidades de uso del automóvil.
Los usuarios valoran, por ejemplo, poder llevar electrodomésticos y todo tipo de utensilios para cocinar que solo requieren una batería gigantesca con ruedas. Algunos incluso utilizan proyectores 4K en su interior para que los pasajeros puedan disfrutar allí donde vayan.
Un buen ejemplo de ello es una caravana con el espacio interior dividido en dos plantas, frigorífico y placa de inducción, un aseo compacto y karaoke, una función muy demandada en todo tipo de automóviles. O un modelo de Changan capaz de vadear ríos, o la Farizon de Geely. Además, las posibilidades para mantener el interior a una temperatura constante son mucho mayores que en un vehículo tradicional, lo que es especialmente interesante para quienes viajan con mascotas.
Uno de los motivos señalados para este aumento en el uso de caravanas eléctricas es, evidentemente, el ahorro que supone frente a los hoteles. Son los viajeros nacidos a partir de los años 90 los que más viajan con este tipo de automóviles. De hecho, el 53% de los viajeros nacieron a lo largo de esta década.
Durante las vacaciones del Primero de mayo, los alquileres de este tipo de automóviles volvieron a dispararse, y no solo entre las caravanas. Los fabricantes de coches son cada vez más propensos a incluir modos de uso propios de acampadas y venden una mayor cantidad de accesorios para hacer de estos automóviles una opción realista para ir de camping sin necesidad de invertir en una autocaravana.
Claro, todo esto no sería posible si la red de recarga no acompañara. Las enormes baterías que dan servicio a los frigoríficos y las cocinas dejarían de servir para su principal cometido (mover el coche) si no contaran con una red densa de cargadores.
Bloomberg informa que el país ha llenado las estaciones de servicio y las áreas de descanso de enchufes a un ritmo impresionante. El crecimiento se mantiene cada año por encima del 50% y ya se han superado los 21 millones de cargadores repartidos por todo el país.