The Pokémon Company ha introducido un sistema de reconocimiento facial en sus tiendas Pokémon Card Store en Japón. Esta medida busca frenar la especulación en el mercado de cartas coleccionables y garantizar un entorno de compra seguro para todos los clientes. Los compradores deberán someterse a un escaneo facial para acceder y obtener un turno, con el fin de evitar compras múltiples y la reventa.
El coleccionismo de cartas Pokémon ha experimentado un auge descontrolado, con sobres agotados en minutos, largas colas antes de los lanzamientos y precios de reventa que multiplican el valor original. Ante esta situación, The Pokémon Company ha decidido implementar una medida drástica: el uso de sistemas de reconocimiento facial, algo que hasta ahora parecía reservado a controles de seguridad.
La compañía ha anunciado que este sistema se implementará en sus tiendas Pokémon Card Store de Japón, que son establecimientos más pequeños dedicados exclusivamente al juego de cartas coleccionables, distintos de los Pokémon Center. Según la web oficial de la empresa, el objetivo es "proporcionar un entorno de compra seguro para todos los clientes, prevenir el crimen y garantizar el cumplimiento de las normas de entrada y compra". La medida se estrenará con el lanzamiento japonés del set Storm Emeralda, centrado en el pokémon Rayquaza.
En la práctica, cualquier cliente a partir de la edad de primaria deberá aceptar un escaneo facial para poder entrar en la tienda y recibir un número de turno. El sistema registrará este dato facial junto al número de visitas de cada persona. Si detecta que alguien ha entrado más de una vez el mismo día o ha intentado conseguir varios tickets, se le denegará el acceso. Los niños en edad preescolar están exentos del escaneo, pero deben ir acompañados de un adulto. La compañía ha explicado que si el personal detecta intentos repetidos de entrada, "nuestro personal puede hablar contigo individualmente" para advertir sobre el incumplimiento de las normas.
La razón de llegar a este extremo radica en un problema que, aunque no es nuevo, se ha disparado en los últimos años: los especuladores compran grandes cantidades de cajas y sobres para revenderlos a precios muy superiores, vaciando las tiendas en minutos para los aficionados. Algunas tiendas japonesas ya habían probado otras soluciones antes del escáner facial, como retirar el plástico protector de las cajas selladas al momento de la compra para evitar su reventa como producto nuevo, o incluso pedir a los clientes que respondieran un cuestionario sobre Pokémon para demostrar que compraban para coleccionar y no para especular. Ninguna de estas medidas ha sido suficiente.
Esta no es la única barrera impuesta por la compañía. A principios de año, The Pokémon Company comenzó a exigir en Japón la identificación con documento oficial del gobierno para comprar ciertos productos de cartas en sus tiendas. Además, a partir de agosto, algunas compras en Pokémon Center Online también requerirán verificación con foto de identidad oficial. El reconocimiento facial se suma, por tanto, a un cerco cada vez más estricto contra la reventa.
Más allá del negocio, la compañía también menciona la "gestión de la seguridad". En marzo, una empleada de la tienda Pokémon Center Mega Tokio falleció en el local a manos de un presunto acosador, lo que llevó al cierre del establecimiento, que reabrirá oficialmente en agosto. Fuera de Japón, en Estados Unidos, el aumento del valor de las cartas ha coincidido con un incremento de robos violentos. En el último año se han registrado múltiples asaltos a tiendas, incluyendo un atraco a mano armada en Nueva York donde empleados y clientes fueron retenidos, y el caso de un hombre en Florida detenido por robar cartas valoradas en 12.000 dólares utilizando una motosierra.
Respecto a los datos, la política de privacidad de The Pokémon Company contempla la recopilación de una amplia gama de información, que va más allá del escaneo facial e incluye fotografías, grabaciones de audio, direcciones de correo electrónico, nombre del centro educativo, ocupación, lugar de trabajo o números de documentos oficiales como el carné de conducir o el pasaporte. La compañía asegura que la información recogida en las tiendas se conservará solo el tiempo necesario y se eliminará después, aunque no ha especificado un plazo exacto.
No hay término medio: quien no dé su consentimiento al reconocimiento facial no podrá entrar en la tienda ni recibir su ticket de turno. Sin embargo, si un cliente necesita salir del local durante su visita, por ejemplo para ir al baño, puede volver a entrar siempre que avise previamente al personal.
Por ahora, los escáneres faciales se limitan a Japón y no hay indicios de que se extiendan a otros países a corto plazo. Tampoco está claro si la medida llegará a los Pokémon Center o se mantendrá solo en las Pokémon Card Store. El presidente de Nintendo, Shuntaro Furukawa, ya había adelantado este mes que la compañía tomaría "medidas" ante la escasez y la reventa, sin dar muchos detalles. Ahora se conoce a qué se refería.