Amazon ha presentado una solicitud para desplegar una vasta constelación de satélites de órbita baja, denominada Amazon Leo Direct-to-Device, con el objetivo de ofrecer conectividad directa a teléfonos móviles y dispositivos IoT. Este proyecto, que se iniciaría en 2028, busca expandir los servicios de voz, datos y mensajería más allá de las redes terrestres, compitiendo directamente con la ya establecida oferta de Starlink.
Hasta hace poco, la pérdida de cobertura implicaba la desconexión total hasta encontrar una nueva antena terrestre. Sin embargo, esta situación está cambiando: los satélites de órbita baja ahora pueden comunicarse directamente con ciertos teléfonos móviles, proporcionando servicios esenciales en áreas donde la infraestructura convencional es inexistente o ha fallado. El objetivo no es reemplazar las redes existentes, sino expandir sus límites. En esta carrera, Starlink ya ofrece este tipo de servicio, mientras que Amazon ha delineado un plan a gran escala para intentar alcanzarla.
El plan de Amazon implica una solicitud a la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos para obtener autorización para desplegar hasta 5.105 satélites en órbita baja. Esta futura red, conocida como Amazon Leo Direct-to-Device, estaría diseñada para comunicarse con teléfonos móviles compatibles y dispositivos del Internet de las Cosas, utilizando bandas de espectro asignadas a Globalstar. Amazon proyecta iniciar este despliegue en 2028, lo que significa que es una propuesta aún sujeta a aprobación. Su meta es ofrecer servicios de voz, datos, mensajería, conectividad para vehículos y operaciones remotas fuera del alcance de las redes tradicionales.
Es importante destacar que esta no es la misma constelación de banda ancha que Amazon ya está desarrollando. Es probable que surja la pregunta de si estos 5.105 satélites simplemente reforzarán la red ya en despliegue por Amazon. La respuesta es negativa. El sistema D2D funcionaría en conjunto con esa constelación, pero tendría una misión distinta: conectarse directamente con teléfonos móviles compatibles, a diferencia del servicio de banda ancha actual que requiere terminales específicos como Leo Nano, Leo Pro o Leo Ultra. Amazon ya cuenta con más de 390 satélites de su primera red en órbita y espera comenzar a ofrecer servicio fijo durante 2026.
La red propuesta por Amazon se estructuraría en cinco capas, distribuyendo la constelación a 510, 540, 560, 570 y 580 kilómetros de altura para extender la cobertura en latitudes medias, altas y cercanas a los polos. La comunicación con los dispositivos se realizaría a través de las bandas L y S, mientras que los enlaces con tierra operarían mediante Ka y V. El diseño contempla que cada satélite incorpore procesamiento de señales, conexiones ópticas y haces digitales. Amazon estima una vida útil de seis a ocho años para estos satélites antes de descenderlos a 360 kilómetros para su retirada natural.
La adquisición de Globalstar fue clave para este proyecto. Amazon no busca construir esta nueva red completamente desde cero. En abril, acordó adquirir el operador satelital por aproximadamente 11.600 millones de dólares, una operación que espera concluir en 2027 y que incluye espectro autorizado, infraestructura y las constelaciones HIBLEO y C-3. Estos activos funcionarían de manera coordinada con los sistemas de Amazon Leo. Globalstar también mantiene un acuerdo a largo plazo con Apple, que utiliza sus satélites para servicios disponibles en ciertos modelos de iPhone y Apple Watch, abarcando desde mensajería hasta asistencia en carretera.
Esta tecnología ya es una realidad. Los incendios forestales cercanos a Madrid sirvieron como ejemplo concreto. Starlink confirmó que proporcionaba conectividad gratuita por SMS a clientes de MasOrange y Movistar ubicados en las zonas afectadas, siempre que usaran smartphones LTE compatibles. Los teléfonos podían conectarse automáticamente a Starlink Mobile cuando la red terrestre no estaba disponible, aunque el servicio era más eficiente con una vista despejada del cielo. Movistar, Orange y Vodafone también anunciaron la activación de conectividad satelital de emergencia para facilitar la comunicación.
Starlink lleva una ventaja significativa. Al finalizar 2025, su servicio de conexión directa a móviles ya había alcanzado 22 países y seis continentes. La red se situaba por encima de los 650 satélites, con 27 operadores asociados y más de seis millones de clientes mensuales. En contraste con este despliegue, Amazon planea iniciar el suyo en 2028, siempre y cuando obtenga las autorizaciones necesarias. Lo que se observa, por lo tanto, no es solo una competencia por desplegar más satélites, sino por expandir la cobertura móvil más allá de las antenas terrestres tradicionales.