El peculiar método de Toyota para evaluar candidatos: Seis segundos con una cuerda revelan quién es apto para la fábrica

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Toyota emplea pruebas de habilidad inusuales para seleccionar personal para sus líneas de montaje, destacando el test "Rope Twist" que se ha vuelto viral. Este desafío, aparentemente simple, busca medir la memoria muscular y la coordinación bajo presión en los aspirantes. La marca japonesa utiliza estas evaluaciones para asegurar que sus empleados cumplan con los altos estándares de precisión y eficiencia que caracterizan su sistema de producción.

Los departamentos de recursos humanos desarrollan pruebas y tests cada vez más ingeniosos para identificar cualidades o habilidades específicas en los candidatos, cruciales para los puestos a cubrir. Toyota, por ejemplo, utiliza una de estas pruebas para reclutar a los empleados de su cadena de montaje, la cual se ha hecho viral tras la difusión de un video en redes sociales. Se trata de una pared con seis clavijas y una cuerda, y la empresa afirma que es suficiente para decidir quién trabaja en una fábrica de coches. Detrás de este test de habilidad, hay una lógica más profunda de lo que parece.

El desafío que Toyota propone a sus candidatos se denomina "Rope Twist" y consiste en enrollar una cuerda alrededor de seis clavijas fijadas a una pared. Es imperativo seguir un orden y una dirección muy concretos, sin margen para la improvisación. Solo existe un camino correcto y debe completarse en menos de seis segundos. Un error en el sentido del giro implica empezar de nuevo.

Toyota confirmó a la revista Jalopnik que esta es una de sus "herramientas de entrenamiento dojo". Según el fabricante japonés, el video viral fue grabado en su centro de experiencias de Kentucky y forma parte de una práctica con años de historia. La prueba busca medir la memoria muscular y la capacidad de coordinación de los candidatos bajo presión de tiempo, habilidades esenciales para un puesto en una línea de montaje.

El "Rope Twist" es solo una de las varias pruebas de habilidad que Toyota aplica a sus candidatos. La marca japonesa también utiliza el reto "Voltear y Colocar", inspirado en el test de Minnesota, una prueba clínica empleada durante décadas para evaluar la destreza manual y la coordinación ojo-mano. En este caso, la complejidad se duplica al requerir el uso de ambas manos. Consiste en girar diez pares de discos similares a los de hockey y colocarlos en su lugar. Toyota indica que una persona sin entrenamiento tarda aproximadamente 20 segundos en resolverlo, mientras que un empleado de planta lo hace en 14 segundos.

La empresa combina estas pruebas con otras similares, como el paso de pernos con ambas manos y el montaje de piezas diminutas a contrarreloj. Todas buscan el mismo objetivo: medir y entrenar la ergonomía, el ritmo y la precisión de los empleados que ensamblan los componentes de sus vehículos.

Estas pruebas de habilidad se fundamentan en la obsesión japonesa por hacer las cosas siempre con la misma calidad. Toyota lleva décadas aplicando el kaizen, la filosofía de la mejora continua, que impulsa a cada trabajador a perfeccionar su propio proceso, paso a paso, de forma constante. Este enfoque meticuloso forma parte del Sistema de Producción Toyota, un modelo que busca la máxima optimización en la producción y la eliminación de cualquier desperdicio. Su objetivo es que cada coche tenga el mismo nivel de calidad, independientemente de quién lo ensamble. Por ello, a la empresa no le basta con saber si alguien enrolla bien una cuerda; quiere saber si esa persona seguirá el procedimiento exacto, sin atajos.

Puede parecer excesivo dedicar tanto esfuerzo a una prueba de seis segundos. Sin embargo, las cifras respaldan la metodología del sistema de contratación de la marca japonesa. En 2025, Toyota fue el mayor productor de coches del planeta, con una fabricación de 11,3 millones de unidades, superando a Volkswagen, que produjo 9 millones. Esta magnitud de producción solo es sostenible si cada operario rinde con la misma eficacia, turno tras turno, en todas las plantas del fabricante. Aquí es donde estas pruebas de destreza adquieren relevancia, buscando manos entrenadas para evitar errores, no genios creativos con la cuerda. "Ayudan a ilustrar cómo invertimos en la formación de nuestros empleados", afirmó un portavoz de Toyota.