Crean un índice no oficial que clasifica los productos de IKEA por su complejidad de montaje

Tecnologia
Una nueva herramienta web, no oficial de IKEA, ha surgido para ayudar a los consumidores a evaluar la dificultad de ensamblaje de más de 21.000 productos de la marca sueca. Este "IKEA Complexity Index" clasifica los artículos basándose en el número de pasos, piezas, manuales y el tiempo estimado, ofreciendo una perspectiva diferente a la hora de decidir una compra y desmitificando la relación entre precio y complejidad.

A todos nos ha sucedido: al ver un mueble o accesorio para el hogar, visualizamos el producto ya instalado, como si apareciera mágicamente. Sin embargo, rápidamente nos enfrentamos a la realidad de la caja, las piezas dispersas y la incertidumbre sobre si poseemos la paciencia, el tiempo y las herramientas necesarias para montarlo sin frustraciones. Adquirir un artículo para ensamblar implica aceptar una tarea futura. Aquí es donde interviene IKEA Complexity Index, una plataforma sencilla pero efectiva que transforma esa premonición en una tabla clasificable.

Aunque no es una herramienta oficial de IKEA y se presenta como un proyecto de fan, su concepto es muy claro: compila más de 21.000 productos de la tienda y los ordena según el esfuerzo que podría requerir su montaje. Para ello, calcula una puntuación basada en los pasos y el número de piezas, y añade datos como los manuales, el tiempo estimado y las valoraciones de facilidad. Así, permite examinar el catálogo desde una perspectiva diferente a la habitual: no cuánto cuesta, sino cuánto nos exigirá.

La página no busca impresionar con su diseño. Se presenta como una tabla con un buscador, un selector de categorías y un filtro específico para mostrar solo productos con un único PDF de instrucciones. A partir de ahí, se puede ordenar por precio, número de pasos, tipos de piezas, total de piezas, páginas del manual, complejidad o tiempo estimado. Es importante señalar que los precios están en dólares y los enlaces dirigen a la tienda estadounidense de IKEA, por lo que la disponibilidad en España u otros mercados europeos puede variar.

Al ordenar por complejidad, la tabla revela algunas situaciones curiosas. En el extremo inferior, con una puntuación de 1, se encuentran productos como la minipuerta de cristal FÄLLSVIK para muebles BESTÅ o la lámpara de trabajo NYMÅNE con carga inalámbrica, que el índice categoriza como montajes mínimos. En el otro extremo, al momento de la consulta, un armario rinconero PAX aparece con 175.348 puntos y una estimación de 624 minutos de montaje. Se trata de una combinación grande, con varios manuales asociados y una clara advertencia en la ficha de IKEA: se necesitan dos personas para su ensamblaje.

El índice también desmiente la cómoda intuición de que lo más caro será necesariamente lo más difícil. Al revisar la tabla, el sofá seccional JÄTTEBO de seis plazas tiene un precio de 5.345 dólares, pero una puntuación de 684, muy inferior a la del PAX. De manera similar, hacia abajo, la pantalla decorativa STRÅLA y el gancho UTSÅDD con forma de gato, ambos con un costo de 2,99 dólares, no demandan el mismo esfuerzo según esta métrica. El primero marca 40 puntos; el segundo, 6.

La utilidad de esta clasificación se comprende mejor al considerar un estudio publicado en 2022. El Journal of Business Research analizó reseñas de productos IKEA y concluyó que la facilidad de montaje influye significativamente en la satisfacción del cliente y en la recomendación posterior. Esto significa que un mueble no solo debe ser estético o económico, sino que también importa la experiencia durante su ensamblaje. El conocido “efecto IKEA” añade otra dimensión, ya que montar algo puede aumentar su valor percibido, siempre y cuando se logre finalizar el proceso.

Lo más destacable de este proyecto es que ofrece una nueva perspectiva para explorar el catálogo. Basta con ordenar una columna para que un mueble deje de ser solo una imagen atractiva, un precio o unas dimensiones, y se convierta también en una promesa de trabajo. Antes de decidir una compra, quizás sea prudente conocer cuántas piezas separan la ilusión inicial del resultado final. Alguien ha pensado en facilitarnos ese proceso.