Mientras Europa se enfocaba en los vehículos eléctricos chinos, los modelos híbridos enchufables con motor de combustión han ganado un terreno significativo. Los tres híbridos enchufables más vendidos en Europa son ahora de fabricantes chinos, liderados por BYD. Esta situación ha llevado a Volkswagen a solicitar aranceles para nivelar la competencia, argumentando que las regulaciones actuales no abordan adecuadamente este segmento.
Mientras la atención europea se centraba en los coches eléctricos chinos, el verdadero desafío ha surgido de los modelos con motor de combustión. Sin aranceles que los graven, estos vehículos han ido consolidando su posición, y dentro de ellos, los híbridos enchufables han logrado una cuota de mercado considerable. Según datos de Automotive News Europe, los tres híbridos enchufables más vendidos en Europa son de origen chino. BYD ocupa las dos primeras posiciones con el BYD Seal U y el BYD Atto 2, seguidos por el Jaecoo 7. El Volkswagen Tiguan, que lideraba las ventas el año pasado, ahora se encuentra en cuarto lugar.
Las cifras en Europa reflejan una tendencia similar a la observada en España. Datos de Anfac indican que el BYD Atto 2 es ya el híbrido enchufable más vendido en el país, seguido de cerca por el BYD Seal U. Ambos han establecido una ventaja de casi 2.000 unidades (aproximadamente un tercio de sus ventas totales) sobre el Toyota C-HR. De los diez híbridos enchufables más vendidos en España, cinco son de marcas chinas.
Ante esta situación, Volkswagen ve una única solución: la imposición de aranceles. Durante una reciente conferencia con inversores para presentar los resultados del primer semestre, Oliver Blume, CEO de la compañía, afirmó que “las regulaciones sobre los eléctricos están funcionando. En ese sentido, somos competitivos en cuanto a precios. Donde no funcionan es con los híbridos enchufables”.
Cuando Europa impuso aranceles extraordinarios a los coches chinos, estos se limitaron a los vehículos eléctricos y se ajustaron individualmente, considerando el presunto apoyo estatal chino a sus empresas mediante créditos favorables, la cesión de terrenos o mano de obra, y el nivel de colaboración con las investigaciones europeas.
Sin embargo, a pesar del rechazo de China, la Comisión Europea decidió no aplicar aranceles a los coches con motores de combustión. Esta decisión se consideró un "caballo de Troya" chino en el continente, ya que el coche eléctrico no avanzaba lo suficientemente rápido en ese momento y el híbrido enchufable representaba una alternativa muy atractiva para los consumidores indecisos.
Un problema de mayor calado. Con los datos de junio de 2026 proporcionados por Automotive News, China ya ha capturado el 9,5% del mercado europeo, y su crecimiento interanual en el mismo período ha sido del 101%. Si no quieren seguir perdiendo cuota de mercado, Oliver Blume es contundente: “No tenemos tiempo que perder”.
La creciente cuota de mercado de China en Europa con híbridos enchufables no es solo un problema de espacio en el mercado. Esta tecnología es fundamental para que empresas como Volkswagen puedan evitar las cuantiosas multas que podrían enfrentar si no cumplen con los límites de emisiones propuestos para 2027. Por lo tanto, la elección de un cliente por un coche chino genera una doble preocupación para la compañía alemana: pierde un cliente y la oportunidad de contribuir a la reducción de emisiones contaminantes.
Además de lo anterior, desde Europa se ha estado alertando sobre el aumento sin precedentes de las exportaciones de coches chinos. “Los competidores chinos sufren la presión en su mercado interno y la exportación es su única oportunidad de tener éxito”, señaló Blume en la mencionada llamada con accionistas.
De hecho, esta afirmación es certera. El mercado chino comienza a mostrar signos de saturación, y una de las estrategias más lógicas es exportar el mayor número posible de coches al ritmo más rápido. Sin aranceles, los fabricantes chinos pueden competir agresivamente en precio y, como en el caso del BYD Seal U, ofrecer un vehículo más equipado y de mayor tamaño que las propuestas europeas o japonesas a un precio igual o incluso inferior.