Crece la controversia por los libros infantiles personalizados con IA: padres preocupados por la privacidad y la calidad

Tecnologia
Los libros infantiles personalizados, creados con inteligencia artificial a partir de fotos de niños, están ganando popularidad como regalo. Sin embargo, esta tendencia genera preocupación entre muchos padres, quienes cuestionan la calidad de las historias e ilustraciones, así como la privacidad de los datos e imágenes de sus hijos. La situación ha derivado en un choque generacional entre padres y abuelos.

Los libros infantiles son un regalo habitual para los pequeños, y una modalidad que está ganando terreno son los libros personalizados. Al buscar en línea, se encuentran numerosas plataformas que ofrecen la creación de libros totalmente adaptados con las fotos del niño o niña, utilizando inteligencia artificial. Esta práctica, sin embargo, no está siendo bien recibida por muchos padres.

Existe un auge de herramientas que generan cuentos infantiles a partir de fotografías de niños reales. En estos libros, el menor es el protagonista, con su nombre, su rostro e incluso detalles de su vida. Estas herramientas permiten crear un libro en pocos minutos, seleccionando la temática, el estilo y otros detalles. Una vez generado, se imprime y se envía a domicilio. Los resultados, a juzgar por las imágenes mostradas en muchas de estas webs, suelen ser de baja calidad y evidencian claramente su origen en la IA.

Se ha observado un patrón recurrente: a menudo no son los padres quienes adquieren estos libros, sino abuelos y otros familiares de generaciones anteriores, convencidos de que es un regalo entrañable. Esto contrasta con el rechazo a la IA generativa, más extendido entre los padres jóvenes.

La importancia de esta situación va más allá de la estética, pues involucra aspectos cruciales como la privacidad de los menores. Al subir imágenes de sus rostros, surge la preocupación de que estas sean vendidas a terceros o utilizadas para entrenar modelos de inteligencia artificial. Algunas herramientas afirman que las imágenes se eliminan en 24 horas si no se crea el libro, pero si se realiza un pedido, las guardan durante un año, aunque aseguran no compartirlas con terceros. También está en juego la cuestión del consentimiento, ya que muchos padres no han autorizado la subida de las fotos a estas plataformas y se enteran cuando sus hijos reciben el libro como obsequio.

Para sorpresa de muchos, no solo las ilustraciones son de baja calidad, sino que los libros en sí también lo son. Daozhi Xu, investigadora de la Universidad Macquarie, analizó este tipo de publicaciones y concluyó que un niño no valora un cuento solo porque aparezca su nombre, sino porque la historia es buena. Estos libros, según Xu, están plagados de errores ortográficos y "alucinaciones", como dibujos que no coinciden con el texto o narrativas sin sentido. Algunos ni siquiera cumplen con el requisito básico de ser adecuados para la edad del menor, lo que impide que mejoren su comprensión lectora o su vocabulario.

Además, estos libros suelen ser bastante costosos. Tras investigar diversas plataformas, se observa que el precio de un libro creado con IA puede rondar los 35 euros, como en el caso de Librio e Imagitime, ascendiendo a 45 euros si se opta por tapa dura. En la plataforma Libro Infantil Mágico, son algo más económicos: 27,99 euros impreso y 6,99 euros en formato ebook. En contraste, en cualquier librería online se pueden encontrar numerosos libros infantiles originales, creados por humanos, entre 10 y 15 euros. Al final, se termina pagando más por un libro de menor calidad en escritura e ilustración, que es probable que el niño abandone rápidamente, todo por el hecho de que contenga su nombre y su rostro (o una versión similar).