Volkswagen ha adoptado una solución ingeniosa para el mantenimiento de su vasta planta solar en Polonia: la introducción de 100 ovejas. Esta iniciativa no solo optimiza las operaciones de jardinería, reduciendo costos y emisiones, sino que también forma parte de un estudio científico que investiga los beneficios de la agrovoltaica en el bienestar animal y el ecosistema local. El proyecto es un ejemplo de cómo la transición energética puede integrarse con prácticas sostenibles y la conservación ganadera.
La transición energética hacia fuentes renovables presenta numerosas ventajas, como una menor dependencia de los combustibles fósiles. Sin embargo, incluso tecnologías consolidadas como la energía solar tienen sus particularidades. Aunque el costo de los paneles solares ha disminuido considerablemente, su mantenimiento puede ser un desafío. Este es el caso de la planta de Volkswagen en Poznań (Września), en Varsovia, que cuenta con 31.000 paneles solares capaces de abastecer completamente la fábrica en días soleados. El pastoreo alrededor de la instalación era problemático, por lo que la compañía ha reemplazado las máquinas cortacésped por animales.
Desde abril, 100 ovejas de raza wielkopolska, bajo la supervisión de ganaderos locales, se encargan de mantener el terreno hasta el otoño. Estas ovejas actúan como las nuevas jardineras de la planta. Según Justyna Nowak-Gajek, propietaria del rebaño, los animales se han adaptado rápidamente, trabajando eficazmente al separarse en pequeños grupos para pastar, un comportamiento que indica su comodidad en el entorno.
Esta iniciativa representa una situación de beneficio mutuo: Volkswagen mantiene su instalación operativa y en buen estado, mientras que Quanta Energy, la empresa a cargo del mantenimiento, evita la compra de maquinaria y el consumo de combustible, lo que a su vez reduce las emisiones y los riesgos mecánicos. Además, la raza de ovejas elegida es autóctona y forma parte de un programa de conservación, contribuyendo así a la ganadería sostenible a través del pastoreo fotovoltaico.
La utilización de ovejas como cortacésped natural no es una idea nueva; estudios sobre sistemas agrovoltaicos demuestran que los ovinos pueden reemplazar las operaciones de mantenimiento convencionales, disminuyendo o eliminando el uso de herbicidas y desbrozadoras. Si bien la mayoría de las investigaciones en agrovoltaica con ganado se han realizado en climas de Estados Unidos y el Reino Unido, la planta de Polonia proporciona datos valiosos para un clima templado-continental centroeuropeo.
La instalación de Września es una de las plantas fotovoltaicas industriales más grandes de Europa, abarcando aproximadamente 27 hectáreas y con una potencia de 18,3 MW. Anualmente, puede proporcionar el 25% de la energía total consumida por la fábrica. La aplicación de ganado para el cuidado de parques solares es una práctica cada vez más común, ya que los pastos agrovoltaicos con ovejas pueden ser hasta el doble de eficientes en el uso del suelo que tener energía solar y ganadería por separado, ofreciendo beneficios económicos superiores a la ganadería tradicional.
Además de mantener la instalación y favorecer la conservación de una raza autóctona, este proyecto incluye una faceta de investigación con la Universidad de Ciencias de la Vida de Poznań. Se analiza el impacto de la agrovoltaica en el bienestar animal, su comportamiento y el funcionamiento del ecosistema bajo los paneles, incluyendo la calidad del pasto, el microclima, las propiedades del suelo y parámetros como la emisión de amoniaco, un indicador clave del ciclo del nitrógeno. Un objetivo central es determinar si la sombra de los paneles reduce el estrés térmico de las ovejas en los días calurosos. Un estudio similar del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) sugiere una carga ideal de ocho ovejas por hectárea para mantener la calidad y cantidad de pasto, conservar el rebaño en buenas condiciones y evitar que la vegetación afecte a los paneles. Sin embargo, la sombra de los paneles también puede influir en el rendimiento del forraje. Una cuestión relevante de este estudio es si los hallazgos sobre la sombra y el bienestar animal influirán en el diseño futuro de las instalaciones fotovoltaicas.
Aunque el plan de Volkswagen no es una novedad, siendo una práctica consolidada fuera de Europa, también tiene sus limitaciones. El estudio del USGS, por ejemplo, señala que la sombra, beneficiosa para las ovejas en días calurosos, reduce el rendimiento del forraje, lo que requiere ajustar el número de animales. Además, la incorporación de ganado a la instalación implica la necesidad de infraestructura adicional, como fuentes de agua y vallado.