Hungría detiene su central nuclear de Paks debido a la sequía extrema y el bajo nivel del río Danubio

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La ola de calor que afecta a Europa ha provocado una situación crítica en Hungría, llevando a la detención temporal de la central nuclear de Paks. La medida se debe al nivel históricamente bajo del río Danubio, esencial para la refrigeración de la planta. Esta situación inédita subraya los desafíos energéticos y ambientales que enfrenta el continente.

Europa está experimentando una ola de calor prolongada con consecuencias sin precedentes, incluyendo más de 10.000 muertes por encima de lo esperado y pérdidas económicas millonarias en la agricultura. A estos impactos se suma ahora el anuncio del primer ministro húngaro, Péter Magyar, sobre la detención completa y temporal de la central nuclear de Paks debido al escaso nivel del agua del río Danubio.

El mandatario húngaro ha instado a la ciudadanía a ser responsable con su consumo, especialmente durante las tardes, aunque ha aclarado que "los hogares son los últimos en la cadena de restricciones". Por otro lado, industrias como la automotriz y de baterías ya han recibido órdenes de reducir su consumo de energía y agua.

La central de Paks, situada a unos 100 kilómetros al sur de Budapest, es la única planta nuclear del país y su principal fuente de producción energética. Es responsable de generar el 37% de la energía anual de Hungría, superando a recursos como el gas y las energías renovables, con una potencia instalada de 2.000 MW.

Magyar explicó que el bajo caudal del Danubio ha impedido el funcionamiento normal de la central, lo que ya había llevado a una reducción de su producción a casi la mitad. Ante las previsiones meteorológicas de más sol y calor para los próximos días, las dos últimas unidades operativas se detuvieron progresivamente entre la madrugada del domingo 2 y el 3 de agosto. Así, "por primera vez en 44 años", la central ha cerrado temporalmente.

Las centrales nucleares requieren grandes volúmenes de agua para su funcionamiento, principalmente para refrigerar el sistema y condensar el vapor que impulsa las turbinas. Si el nivel del río del que se abastecen disminuye significativamente o su temperatura aumenta demasiado, la central pierde la capacidad de disipar el calor y debe reducir su potencia o incluso detenerse. Por esta razón, el Danubio es crucial para el funcionamiento diario de Paks.

Europa es el continente que se calienta más rápidamente, y el Danubio, su principal arteria hídrica, lo está sufriendo severamente. El pasado miércoles, el río a su paso por Budapest registró un nivel hidrométrico de apenas 23 centímetros sobre el punto de referencia, muy por debajo del mínimo histórico anterior de 33 centímetros en 2018. Días después, el 3 de agosto, el nivel era de 12 centímetros en Budapest y de -137 centímetros en Paks.

El reciente gobierno húngaro, el primero tras la etapa del ultraconservador Orbán, ha tomado medidas para impulsar la energía verde a nivel nacional, buscando diversificar su sistema energético. No obstante, hasta que esto se concrete, Paks seguirá siendo la principal fuente de energía del país.

La central ya cuenta con cuatro reactores nucleares de la era soviética. World Nuclear News informó que en 2014 se firmó un acuerdo intergubernamental con empresas rusas como Rosatom para añadir dos reactores más. Su construcción comenzó en febrero de 2026, financiada con un préstamo estatal de 10.000 millones de euros para que Moscú cubra el 80% del proyecto. Este sería el primer proyecto ruso de construcción de energía en un país miembro de la Unión Europea, a pesar de las sanciones impuestas a Rusia por la invasión de Ucrania. Sin embargo, si este verano es el más fresco de los que están por venir, surge la interrogante de si el Danubio podrá seguir proporcionando el agua necesaria para mantener Paks en funcionamiento con seis reactores, al menos durante los meses más calurosos.