Previo al Juego 4 de la Serie Mundial, Evan Longoria, reconocido como el jugador más emblemático en la historia de los Rays de Tampa Bay, tuvo el honor de realizar el lanzamiento ceremonial. Este evento sigue a una tradición similar donde el exmanager Joe Maddon y el lanzador James Shields participaron en el Juego 3. Longoria, novato del año unánime en 2008, fue fundamental en los éxitos iniciales de la franquicia, destacándose por su desempeño en postemporada y récords históricos.
ST. PETERSBURG – El lunes anterior al tercer partido de la Serie Mundial entre los Cerveceros y los Rays, Joe Maddon, quien dirigió a Tampa Bay durante nueve años, desde 2006 hasta 2014, y llevó al equipo a su primera Serie Mundial en 2008, se unió al entonces lanzador James “Big Game” Shields para ejecutar el lanzamiento de honor. Se reportó que el martes, antes del Juego 4 en el Tropicana Field, la figura más destacada en la trayectoria de la franquicia, Evan Longoria, fue el encargado de lanzar la primera bola.
El ex tercera base es considerado el primer “jugador franquicia” de los Rays, habiendo sido elegido de forma unánime como Novato del Año de la Liga Americana en aquel año 2008. En esa temporada, Longoria fue clave para que los Rays superaran a los Medias Blancas en la ronda divisional y posteriormente a los campeones defensores Medias Rojas en una emocionante Serie de Campeonato de la Liga Americana. Más adelante, el equipo de Tampa Bay perdería la Serie Mundial en cinco encuentros contra Filadelfia.
Quizás el momento más memorable de Longoria sea un jonrón ganador en el último encuentro de la campaña de 2011, que dejó a los Yankees en el terreno en el duodécimo inning. Con ese batazo, los Rays aseguraron su pase a los playoffs como Comodín y, al mismo tiempo, eliminaron a unos Medias Rojas que habían caído en su último compromiso de la temporada frente a los Orioles. En total, Longoria participó en cuatro postemporadas con Tampa Bay.
Con los Rays, desde 2008 hasta 2017, Longoria logró un promedio de bateo de .270/.341/.483 (con un OPS de .823), sumando 338 dobles, 261 cuadrangulares y 892 carreras impulsadas. Fue seleccionado para el Juego de Estrellas en sus primeras tres temporadas en las Ligas Mayores con Tampa Bay, además de obtener tres Guantes de Oro y un Bate de Plata durante su tiempo en St. Petersburg. En la historia de la franquicia, Longoria ostenta el liderazgo histórico en jonrones, carreras impulsadas, OPS, dobles, carreras anotadas (780) y partidos disputados (1,435).
Tras ser transferido a los Gigantes antes de la temporada de 2018, Longoria jugó cinco campañas en San Francisco y una última en Arizona.