Cristiano Ronaldo Anuncia su Retiro de la Selección Portuguesa Tras 23 Años de Carrera Histórica

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El legendario futbolista Cristiano Ronaldo, máximo goleador de Portugal, ha anunciado su retirada de la selección nacional a los 41 años, concluyendo una trayectoria de 23 años. Su carrera estuvo marcada por la consecución de una Eurocopa y dos Ligas de Naciones, si bien su etapa final se vio empañada por desavenencias con el entrenador Jorge Jesus. Este adiós cierra un capítulo extraordinario para el deportista, quien deja cifras sin precedentes en el fútbol masculino de selecciones.

LISBOA.- Cristiano Ronaldo, el anotador más prolífico de Portugal, hizo pública su decisión este jueves, a sus 41 años, de dejar la selección nacional. Concluye así 23 años de una trayectoria excepcional, adornada con la victoria en una Eurocopa y dos Ligas de Naciones, aunque también caracterizada por un final complicado debido a desacuerdos con el seleccionador, Jorge Jesus. El atacante del Al-Nassr saudí, cinco veces galardonado con el Balón de Oro, se despide del combinado portugués con 234 partidos internacionales, 146 goles y tres campeonatos, números sin precedentes en el fútbol masculino de selecciones que subrayan su perdurabilidad y la relevancia que obtuvo en el deporte de su nación.

El anuncio, difundido en sus plataformas sociales, pone fin a una carrera que comenzó el 20 de agosto de 2003 contra Kazajistán y que convirtió al jugador oriundo de Funchal (Madeira) en el principal referente mundial del fútbol portugués por más de dos décadas. Su despedida se produce además tras semanas de incertidumbre por el enfrentamiento con Jorge Jesus, quien había asumido el cargo después del español Roberto Martínez tras el Mundial de 2026 y que, a pesar del conflicto, había dejado abierta la posibilidad al retorno del capitán.

De promesa a símbolo nacional

Ronaldo debutó en la selección absoluta con apenas 18 años, en un momento en que Portugal aún disfrutaba de la generación de Luís Figo, Rui Costa y Fernando Couto. Su primer gran torneo fue la Eurocopa de 2004, celebrada en suelo portugués. En ese entonces, con 19 años, compartió vestuario con algunos de sus ídolos, anotó contra Grecia y Países Bajos y jugó la final que los lusos perdieron sorprendentemente ante el equipo heleno (0-1). Esa derrota, que dejó una de las imágenes más recordadas del joven Ronaldo llorando sobre el césped, marcó el inicio de una conexión especialmente intensa entre el futbolista y la selección.

Dos años después, en el Mundial de Alemania 2006, Portugal alcanzó las semifinales, donde fue superada por Francia, y finalizó en la cuarta posición. Fue también el momento del cambio generacional: Figo se retiró del equipo y Ronaldo asumió progresivamente el liderazgo. Con el transcurso de los años, el delantero pasó de ser un extremo explosivo a convertirse en un goleador de eficacia extraordinaria, una transformación que le permitió extender su carrera hasta una edad poco común en el fútbol de élite.

La gloria de 2016 y las dos Ligas de Naciones

Su mayor logro llegó el 10 de julio de 2016, cuando Portugal venció a Francia (1-0) en París y ganó la primera Eurocopa de su historia. Aquel éxito, conseguido bajo la dirección de Fernando Santos, modificó la posición de Portugal en el fútbol europeo: de ser un aspirante habitual, se convirtió en campeón continental. En 2019, Ronaldo encabezó la conquista de la primera Liga de Naciones, disputada en Portugal. Su actuación más decisiva ocurrió en las semifinales, cuando marcó los tres goles de la victoria ante Suiza (3-1), antes del triunfo contra Países Bajos (1-0) en la final. La tercera gran conquista llegó en junio de 2025, ya bajo las órdenes de Roberto Martínez. Portugal derrotó a España en Múnich tras empatar 2-2 y ganar 5-3 en los penaltis. Ronaldo, con 40 años, anotó el tanto del segundo empate portugués y contribuyó a que su país se convirtiera en la primera selección que conquistaba dos veces la Liga de Naciones.

Una carrera de récords

Su prolongada carrera le permitió participar en seis Eurocopas, desde 2004 hasta 2024, y seis Mundiales consecutivos, entre Alemania 2006 y la edición de 2026, organizada por Estados Unidos, México y Canadá. En este último torneo, en el que Portugal fue eliminado por España en octavos de final, Ronaldo volvió a hacer historia al convertirse en el primer futbolista que marcaba en seis ediciones diferentes de la Copa del Mundo. También se despide con el récord de 14 goles en fases finales de la Eurocopa, 30 partidos disputados en ese torneo y 41 tantos en las fases de clasificación para los Mundiales. Más allá de las estadísticas, Cristiano Ronaldo representó una transformación en la proyección internacional de Portugal, que encontró en el atacante a una figura capaz de atraer la atención de millones de aficionados que seguían a la selección tanto por sus resultados como por la presencia de su capitán.

Las desavenencias con Jorge Jesus

La salida de Ronaldo se produce después de un altercado con el seleccionador, Jorge Jesus, de 72 años, quien asumió el mando del equipo en julio de 2026 tras la partida de Roberto Martínez. Ambos ya se conocían del Al-Nassr saudí, donde habían colaborado, pero su reencuentro en la selección resultó mucho más problemático. El entrenador había advertido desde su primera convocatoria que, a pesar del extraordinario historial de Cristiano Ronaldo, su participación dependería del rendimiento deportivo, al igual que la del resto de futbolistas. El 24 de septiembre, en el primer encuentro de Jesus como seleccionador, Ronaldo fue titular ante Gales (1-0). Tres días después, en la victoria ante Noruega (2-1), permaneció durante todo el partido en el banquillo, a pesar de haber calentado durante buena parte de la segunda mitad.

El episodio desató el desacuerdo. Ronaldo abandonó el césped sin participar en el habitual agradecimiento a los aficionados portugueses y, el 30 de septiembre, dejó la concentración del equipo en Copenhague, antes de los siguientes compromisos de la Liga de Naciones. Días después, en un extenso comunicado, el capitán acusó al seleccionador de haber incumplido los compromisos que, según su versión, habían alcanzado previamente sobre su participación en los encuentros. Ronaldo aseguró que Jesus le había prometido disputar unos 30 minutos contra Noruega, algo que finalmente no ocurrió. El jugador consideró que se había producido una ruptura de confianza, aunque reconoció que abandonar la concentración fue un error y pidió disculpas a sus compañeros y a los aficionados. Jesus defendió su autoridad para decidir las alineaciones y los cambios en función de las necesidades de cada partido, y negó que existiese un problema personal con el capitán. El conflicto terminó con una sanción de 30 días de suspensión y una multa de 255 euros impuesta por el Consejo de Disciplina de la Federación Portuguesa de Fútbol. A pesar de todo, el seleccionador dejó abierta la puerta al regreso del delantero, cuya continuidad estaba previsto abordar en la convocatoria de este viernes, 6 de noviembre, para los próximos compromisos internacionales. Pero Ronaldo se ha adelantado a esa cita con el anuncio de su retirada definitiva, poniendo fin a una relación que había sobrevivido a seis Mundiales, varios relevos generacionales y diferentes entrenadores.

El difícil relevo de una leyenda

El conflicto con Jorge Jesus tampoco fue el primer episodio polémico en el tramo final de su trayectoria internacional. Durante el Mundial de Catar 2022, Fernando Santos decidió relegarlo al banquillo en los octavos de final frente a Suiza. Su sustituto, Gonçalo Ramos, respondió con tres goles en la victoria portuguesa por 6-1, un episodio que simbolizó las dificultades del relevo del veterano delantero. En los cuartos de final, Portugal cayó ante Marruecos y Ronaldo abandonó el terreno de juego entre lágrimas, en una imagen que muchos interpretaron entonces como el final de su carrera con la selección. Sin embargo, el nombramiento de Roberto Martínez le permitió prolongarla durante casi cuatro años más, convertirse en el primer jugador que alcanzaba los 200 partidos internacionales y añadir otro título a su palmarés. Ronaldo se despide sin haber conquistado el Mundial que siempre persiguió, aunque con tres títulos internacionales y una colección de récords que le sitúan entre las figuras fundamentales de la historia del fútbol portugués. Y lo hace en circunstancias muy diferentes a las que probablemente había imaginado: no después de un gran homenaje sobre el césped, sino tras una ruptura con el entrenador que debía gestionar los últimos capítulos de su carrera internacional.