El presidente paraguayo, Santiago Peña, comunicó su renuncia al cargo este jueves, en un contexto de profunda crisis política y económica. La decisión se produce tras la controversia generada por el caso Ueno Bank, que afectó a millones de clientes y dejó sin acceso temporal a sus fondos a numerosos ahorristas. Peña justificó su salida invocando la estabilidad nacional y la preservación de las instituciones democráticas.
El mandatario de Paraguay, Santiago Peña, hizo pública su dimisión a la Presidencia de la República este jueves. Esta decisión se enmarca en la compleja situación política y económica originada por el asunto del Ueno Bank, una entidad que contaba con casi 2.9 millones de usuarios y cuya intervención dejó a muchos de ellos sin acceso momentáneo a sus fondos y ahorros. “He resuelto presentar mi renuncia a la Presidencia de la República”, declaró. El gobernante contextualizó su determinación con una alusión a los eventos que vive la nación: “La historia será la encargada de juzgar y situar en su verdadera perspectiva los sucesos que hoy nos corresponde afrontar”. “Estimados compatriotas, hoy me dirijo a ustedes en uno de los momentos más desafiantes de mi existencia, con el alma entregada a Paraguay y la convicción de que nuestra República siempre debe prevalecer sobre cualquier persona o situación”, manifestó al inicio de su alocución.
Peña detalló que tomó esta determinación pensando en la estabilidad del país, la tranquilidad social y el resguardo de las estructuras democráticas. Asimismo, afirmó haber actuado en conformidad con la Constitución Nacional y los mecanismos institucionales establecidos. “Estoy convencido de que ninguna posición puede estar por encima del bienestar de Paraguay”, expresó. Durante su mensaje, el líder pidió disculpas a la ciudadanía si en algún momento cometió errores y aseguró que nunca fue su intención defraudar la confianza depositada en él. “Cada jornada asumí esta responsabilidad con la intención de trabajar por Paraguay”, sostuvo.
Se refiere a los ahorros de los paraguayos
Peña indicó que su preocupación primordial es la tranquilidad de los ciudadanos que depositaron sus ahorros en el sistema financiero nacional. “Detrás de cada depósito existen años de esfuerzo, sacrificio y planes familiares”, comentó. En ese sentido, manifestó su esperanza de que se garantice la devolución de dichos recursos, que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su objetivo y que se salvaguarden los fondos públicos y los bienes que pertenecen a todos los paraguayos.
Llama a preservar las instituciones
En la parte final de su discurso, Peña rememoró que Paraguay ha superado periodos difíciles y afirmó confiar en la fortaleza de sus habitantes y en la capacidad de las instituciones para resolver la crisis. “Hoy debemos demostrar una vez más que la democracia se respeta, que las instituciones se protegen y que Paraguay está por encima de nuestras diferencias”, aseveró. El presidente reiteró que “ningún cargo es más relevante que la estabilidad de la República” y que “ninguna persona está por encima de Paraguay”. Finalmente, agradeció a la población por la confianza y por haberle otorgado el honor de servir a la nación. “Que Dios bendiga a cada familia paraguaya y que Dios bendiga a Paraguay”, concluyó.
¿Qué provocó la crisis de Ueno Bank?
La crisis se desató después de que el Banco Central de Paraguay (BCP) ordenara iniciar un proceso de resolución para Ueno Bank, al constatar que su índice de solvencia había descendido por debajo del 50 % del mínimo requerido por la normativa financiera. Esta medida implicó la suspensión de los servicios de la entidad y el cierre de sus sucursales. Las aplicaciones, tarjetas y transferencias dejaron de funcionar, impidiendo temporalmente el acceso de los clientes a sus depósitos. Las autoridades anunciaron mecanismos para transferir las cuentas y restituir los recursos a los ahorristas, a través del Fondo de Garantía de Depósitos y otros procedimientos establecidos. El caso también generó inquietud por los fondos públicos depositados en la entidad. Entre ellos se encuentran inversiones del Instituto de Previsión Social (IPS), que mantenía aproximadamente 355 millones de dólares en Ueno Bank y gestionaba mediante esa institución el pago de pensiones de unos 32,000 jubilados. También había recursos de entidades estatales y de las organizaciones que operan las centrales hidroeléctricas del país.
A las dificultades financieras se sumaron cuestionamientos por los nexos empresariales de Peña con el Grupo Vázquez, conglomerado propietario de Ueno Bank, del cual fue accionista hasta 2025. Esta conexión generó denuncias sobre posibles conflictos de interés y dudas acerca de la supervisión de la entidad y la gestión de recursos públicos. Estos señalamientos forman parte de las controversias e investigaciones del caso y no deben presentarse como responsabilidades penales ya demostradas. En medio de las repercusiones, Carlos Carvallo dejó la presidencia del Banco Central de Paraguay a solicitud de Peña, quien designó a un sustituto interino. Paralelamente, las autoridades detuvieron a ocho directivos de Ueno Bank y la Fiscalía imputó a 27 personas vinculadas a la entidad y a empresas relacionadas. La crisis también provocó manifestaciones de ahorristas, jubilados y otros sectores de la población en Asunción. En el ámbito político, 35 legisladores de la oposición presentaron un pedido de juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana. La iniciativa recibió además el respaldo de sectores del gobernante Partido Colorado, lo que profundizó la crisis institucional y aumentó la presión sobre el mandatario. La renuncia de Peña se produjo mientras el Congreso debatía el proceso de juicio político y el país enfrentaba las consecuencias de la intervención bancaria.