El Partido Colorado, la fuerza política gobernante en Paraguay, ha manifestado su apoyo a un juicio político contra el presidente Santiago Peña. Esta decisión surge en un contexto de incertidumbre financiera, exacerbada por la intervención del Ueno Bank, cuya solvencia ha sido cuestionada. Este respaldo representa un cambio significativo, dado que el partido fue crucial en la elección de Peña y su líder, Horacio Cartes, ha sido un aliado clave.
La organización política dominante en Paraguay, el Partido Colorado, anunció este jueves su respaldo a la moción de juicio político contra el presidente Santiago Peña. Esta postura surge en medio de una crisis económica generada por la intervención del Ueno Bank, una entidad que afronta dificultades de solvencia y que ha puesto en riesgo los ahorros de miles de clientes.
La posición fue comunicada por el expresidente paraguayo Horacio Cartes (2013-2018), quien actualmente preside el Partido Colorado y es una de las figuras políticas más influyentes del oficialismo, a través de un mensaje difundido en la plataforma X. “Apoyamos el proceso de juicio político al presidente de la República, Santiago Peña, con el fin de restaurar la institucionalidad del país”, declaró Cartes. El líder también aseguró que su partido no apoyará a quienes sean responsables de un posible perjuicio a los fondos públicos, privados y de los jubilados.
Este apoyo marca un giro político relevante, ya que el Partido Colorado fue la organización que impulsó a Peña al poder, y Cartes había sido uno de sus principales colaboradores políticos.
La situación crítica se originó después de que el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenara, el 3 de noviembre, el inicio del procedimiento de resolución de Ueno Bank. Esta medida se tomó tras detectar que su índice de solvencia había descendido por debajo del 50 % del mínimo legal requerido. La determinación fue adoptada por unanimidad por el consejo de la entidad reguladora e incluye la designación de interventores para verificar la situación financiera del banco, resguardar sus activos y llevar a cabo el proceso correspondiente.
Ueno Bank presta servicios a cerca de 2.9 millones de clientes en un país con aproximadamente 6.1 millones de habitantes. La decisión generó inquietud entre los ahorristas y puso en el punto de mira los fondos de instituciones públicas depositados en la entidad. El asunto también adquirió una connotación política debido a los vínculos empresariales que Peña tuvo previamente con el grupo propietario del banco y a las interrogantes sobre la supervisión de sus operaciones.
En medio de la coyuntura, diputados de la oposición y legisladores disidentes del propio Partido Colorado presentaron una acusación para promover un juicio político contra Peña y su vicepresidente, Pedro Alliana.
Según lo establecido en el artículo 225 de la Constitución paraguaya, la Cámara de Diputados requiere el respaldo de dos tercios de sus miembros para aprobar la acusación y enviarla al Senado. Posteriormente, la Cámara Alta también debe obtener una mayoría de dos tercios para declarar culpable al funcionario, lo que permitiría su destitución del cargo. Las solicitudes contra Peña y Alliana fueron convocadas para su debate en sesiones extraordinarias separadas.
La crisis del Ueno Bank ha incrementado la presión política sobre el Gobierno paraguayo y ha abierto un nuevo escenario de tensiones dentro del partido oficialista, mientras las autoridades financieras avanzan en el proceso para determinar la situación de la entidad y proteger los depósitos de sus clientes.