La selección brasileña fue eliminada del Mundial en octavos de final tras caer 2-1 ante Noruega. Erling Haaland fue la figura del encuentro, anotando dos goles en los últimos diez minutos que sellaron el destino de la Canarinha. A pesar de un gol tardío de Neymar de penalti, las múltiples oportunidades desperdiciadas por Brasil y la destacada actuación del portero noruego Nyland fueron decisivas en el resultado.
En East Rutherford (EE.UU.), Brasil desaprovechó numerosas oportunidades y terminó sucumbiendo el domingo ante la contundencia de Erling Haaland, quien marcó un par de goles en los últimos diez minutos para eliminar al equipo dirigido por Carlo Ancelotti en los octavos de final del Mundial y asegurar el pase de Noruega con un marcador de 2-1.
El tanto de penal de Neymar, anotado en el tiempo de descuento, resultó insuficiente para la selección pentacampeona, que ahora enfrenta su peor racha histórica sin obtener un título mundial.
El delantero del Manchester City acaparará los titulares por haber conseguido su sexto y séptimo gol en la Copa del Mundo, llevando a los vikingos rojos a los cuartos de final por primera vez en su historia.
Sin embargo, el triunfo escandinavo no habría sido posible sin las cruciales intervenciones de Ørjan Nyland bajo los tres palos. La puntería le falló a Brasil en el MetLife Life Stadium de Nueva Jersey. Bruno Guimarães falló un penalti en la primera mitad y Endrick erró un mano a mano en la segunda.
Ancelotti, en su primera competición importante con la Canarinha, obtiene un resultado inferior al de su predecesor, Tite, quien alcanzó los cuartos de final en Rusia 2018 y Catar 2022.
Noruega se enfrentará a México o Inglaterra en los cuartos de final el 11 de julio en Miami.
Brasil cedió la iniciativa al comienzo del partido y estuvo a punto de pagarlo caro. Su planteamiento inicial recordó al de su debut mundialista contra Marruecos: sin la tensión necesaria.
A Noruega le resultó sencillo armar una transición rápida en pocos segundos. Sorloth avanzó con velocidad, llegó hasta la línea de fondo y su pase encontró a Berg, quien remató a Alisson con fuerza en el tercer minuto de juego.
Fue solo una advertencia, ya que el atacante del Atlético de Madrid había partido en posición de fuera de juego.
Los pupilos de Ancelotti no se descompusieron y prosiguieron con su táctica: el contraataque.
Esta estrategia se basaba en la premisa de que los defensores noruegos eran más robustos, pero más lentos, algo que Vini comprobó inicialmente con una bicicleta sobre Ajer.
El central del Brentford también fue protagonista en la jugada del penalti, resultado de la táctica de 'Carletto': recuperación rápida del balón, verticalidad y Cunha termina derribado dentro del área por Ajer.
Todos en el campo vieron la falta, excepto Ismail Elfath, quien fue corregido por el VAR.
No obstante, Bruno Guimarães, y no Vinícius, ejecutó un disparo débil y centrado en el minuto 17. Fácilmente atajado por Nyland.
El conjunto 'verdeamarelo' mantuvo la calma. Ancelotti pidió tranquilidad con gestos desde el banquillo. Su equipo, como buen estudiante, se ciñó a la estrategia establecida por el entrenador italiano.
Noruega percibió el peligro y dejó de presionar tan alto. Haaland apenas tocó el balón en la primera mitad, tampoco lo necesitaba. Guardaría su actuación estelar para el desenlace.
Mientras tanto, Vinícius continuaba exponiendo las debilidades de la defensa vikinga. Gabriel Martinelli, una novedad en la alineación debido a la lesión de Lucas Paquetá, también representó una amenaza constante.
El extremo del Arsenal desbordó por la banda izquierda y solo el pie de Nyland evitó que su pase terminara en la cabeza de Guimarães, quien buscaba redimirse de su error.
El portero, sin equipo tras finalizar su contrato con el Sevilla, también detuvo un disparo de Vinícius, después de una pérdida crucial de Odegaard cerca del área.
El técnico noruego, Ståle Solbakken, buscó refrescar a su equipo con dos cambios en el descanso. Sustituyó a Sorloth y Nusa, quien tuvo una primera mitad poco efectiva, e ingresó a los extremos Bobb y Schjelderup, quienes resultaron fundamentales.
Los escandinavos intentaron de nuevo una presión alta. Los sudamericanos, otra vez, iniciaron con lentitud. Ancelotti también realizó un movimiento táctico. Cunha salió; Endrick, el 'Deseado', entró.
Y el joven delantero del Real Madrid tuvo un mano a mano apenas ingresó, tras un pase magistral de Vinícius. Sin embargo, su último control fue largo y no logró definir correctamente.
Nyland realizó otra gran parada minutos después a un potente disparo de Rayan que fue desviado ligeramente por un defensor. La Canarinha empezaba a acumular oportunidades. Faltaba la definición.
Pero con cada ocasión perdida, peor replegaba el equipo de 'Carletto'. El técnico italiano no quería llegar a la prórroga y recurrió al comodín Neymar. El MetLife Stadium de Nueva Jersey estalló en ovaciones.
Sin embargo, la entrada de Neymar se tradujo en un mayor dominio de Noruega. Primero avisó Schjelderup con un potente disparo y luego envió un centro preciso para Haaland, quien cabeceó con autoridad tras ganar la posición a Gabriel Magalhães, su rival en la Premier League.
Todavía faltaba el segundo golpe del exjugador del Borussia Dortmund. Un disparo desde fuera del área, ajustado al palo, a pase de Schjelderup. El gol de penalti de Neymar en el tiempo de descuento ni siquiera inquietó a Noruega. 1-2. Partido resuelto, decepción brasileña y gloria noruega.