República Dominicana se alista para ser anfitrión, por tercera vez, de la XXV edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe (JCC), tras una inversión superior a los 9.000 millones de pesos. Este evento, que se extenderá hasta el 8 de agosto, congregará a 6.200 atletas en diversas disciplinas y busca dejar un legado duradero para el deporte nacional, con infraestructuras modernizadas y un mensaje de unidad regional.
República Dominicana se prepara este viernes para la vigésimo quinta edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe (JCC). Para ello, el país ha destinado una inversión superior a los 9.000 millones de pesos dominicanos, lo que equivale a aproximadamente 154,2 millones de dólares, según datos proporcionados por el Gobierno y el Comité Organizador.
Estos fondos han sido principalmente empleados en la construcción y renovación de numerosas instalaciones deportivas, así como en la preparación de los atletas que representarán a la nación anfitriona. Los 'Juegos del Centenario', cuya trayectoria comenzó con la edición de México en 1926, se llevarán a cabo hasta el 8 de agosto. Participarán 6.200 competidores en 40 deportes y 53 categorías.
Esta es la tercera ocasión en que la República Dominicana alberga el certamen deportivo regional más antiguo del mundo. Previamente, Santo Domingo fue sede en 1974, un momento crucial para el desarrollo deportivo dominicano, y Santiago de los Caballeros en 1986.
El Gobierno y el Comité Organizador han justificado la realización de este evento multideportivo con el propósito adicional de establecer un legado para el ámbito deportivo. Solamente la reconstrucción y adecuación de la pista de atletismo en el Estadio Olímpico Félix Sánchez implicaron una inversión directa de 65,7 millones de pesos (aproximadamente 1,18 millones de dólares), sumándose a otros 34 millones de pesos (unos 570.000 dólares) invertidos en la pista de calentamiento adyacente.
La delegación anfitriona está compuesta por 720 atletas, a quienes se unen otros 400 oficiales. Es una práctica habitual que el país organizador participe en todas las modalidades deportivas. El presidente dominicano, Luis Abinader, declaró recientemente que "el país ha cumplido" con el compromiso de entregar escenarios deportivos modernos y en óptimas condiciones.
"Considero que tendremos unos juegos de primer nivel en cuanto a infraestructura y organización. Serán de los eventos mejor organizados y dispondrán de una de las infraestructuras en mejor estado de cualquier edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe", afirmó. El mandatario subrayó que se establecerán programas de voluntariado para apoyar el trabajo del Ministerio de Deportes, asegurando el mantenimiento "en óptimas condiciones" de las edificaciones una vez finalizadas las competiciones.
En 2021, Abinader solicitó a Centro Caribe Sports la sede de los juegos, tras gestiones realizadas por varios líderes olímpicos dominicanos. En ese momento, ningún otro país presentó una candidatura para ser anfitrión. Las ediciones XIV de los juegos fueron declinadas por Panamá y Puerto Rico, citando razones económicas. Finalmente, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, "salvó" la situación al acoger el evento en 2023.
Para José Patricio Monegro, presidente del Comité Organizador de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, estos serán "recordados para siempre". Ante los delegados de Centro Caribe Sports, presidido por el dominicano Luis Mejía Oviedo, Monegro señaló que "mientras en algunas partes del mundo se encuentran en conflictos bélicos y geopolíticos, en República Dominicana, Centroamérica y el Caribe estamos en juegos deportivos, forjando lazos de amistad y hermandad para una convivencia pacífica".
Destacó que uno de los aspectos más relevantes de los Juegos de Santo Domingo es que contarán con instalaciones de la más alta calidad y estándares internacionales, como la pista de atletismo del Estadio Félix Sánchez, la cual, aseguró, es idéntica a la utilizada en las competiciones de ese deporte en París 2024. "Pasaremos a la historia con estos Juegos Centroamericanos y del Caribe, en un pueblo que los recibirá con todo su corazón", enfatizó.
A veinticuatro horas del inicio de los Juegos, las instalaciones enfrentan una prueba crucial: deben ser aprobadas por los deportistas y los jefes de misión. El impacto económico y turístico que generarán los Juegos aún es incierto, aunque sus organizadores proyectan que el país recibirá la visita de "miles" de personas.