La selección cubana de béisbol comenzó su trayectoria en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 con una sólida victoria de 4-1 sobre Curazao. El encuentro, que tuvo lugar en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, destacó por la ofensiva cubana liderada por Yoel Yanqui, quien fue clave en la anotación de varias carreras. A pesar de una interrupción por lluvia, el resultado se mantuvo firme tras oficializarse el partido en la quinta entrada.
La novena de Cuba inició con un paso firme su participación en el torneo de béisbol de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026, al imponerse cuatro carreras por una a Curazao en un partido disputado en el Estadio Quisqueya Juan Marichal.
Los bateadores cubanos lograron descifrar los lanzamientos del abridor curazoleño, Angela Nelmers (0-1), desde el primer capítulo. Yoelki Guibert abrió con un batazo de dos bases por el jardín central derecho, mientras que Luis Mateo continuó el ataque con un sencillo. Inmediatamente después, Yoel Yanqui conectó un imparable que trajo la primera carrera. Tras un out, Leonel Acevedo respondió con un sencillo que incrementó la ventaja a 2-0. La tercera carrera llegó luego de un rodado de José Gándara al lanzador, quien realizó un tiro desviado a la primera base, permitiendo que otro corredor llegara al plato.
Cuba aseguró el resultado en el segundo episodio con otro batazo productor de Yoel Yanqui, quien impulsó la cuarta carrera para el conjunto antillano. La escuadra curazoleña evitó la blanqueada al fabricar su única carrera mediante una base por bolas con las bases llenas, otorgada por el lanzador José Bermúdez (1-0) a Raysheandall Michell en la segunda entrada.
La ofensiva cubana, que conectó seis hits, tuvo como figura principal a Yoel Yanqui, quien bateó de 3-2 con dos carreras impulsadas; Yoelki Guibert se fue de 3-1, con un doble y una carrera anotada; Leonel Acevedo, de 2-1 con una remolcada, y Luis Mateo, con un sencillo.
El juego se interrumpió por aproximadamente una hora debido a la lluvia. Después de la reanudación, y de acuerdo con las reglas del certamen, el partido fue declarado oficial al completarse cinco entradas, por lo que el triunfo de Cuba por 4-1 quedó validado como el marcador definitivo.