El Departamento de Justicia de EE. UU. ha decidido retirar los cargos contra el exatleta olímpico David Hearn, quien había sido acusado de causar daños al estanque reflectante de Washington. La decisión se basa en nuevas evidencias que sugieren que el deterioro fue resultado de una instalación defectuosa durante la remodelación, y no de vandalismo. Este giro en el caso libera a Hearn de una posible condena de diez años de prisión.
WASHINGTON. – El Departamento de Justicia de los Estados Unidos solicitó este viernes la anulación de los cargos penales presentados contra el exdeportista olímpico David «Davey» Hearn. Él había sido imputado por deteriorar el estanque reflectante de Washington, pero la conclusión actual es que nuevas evidencias demuestran que el daño se originó por una instalación deficiente durante las obras de renovación, en lugar de un acto vandálico.
La Fiscalía del Distrito de Columbia presentó una petición para desestimar el expediente judicial después de recibir nueva documentación del Departamento del Interior. Dicha información atribuye los perjuicios a fallos en la colocación del recubrimiento por parte de la compañía contratista Atlantic Industrial Coatings. Según el documento judicial, los trabajos se llevaron a cabo con celeridad para que el estanque estuviera listo antes de las conmemoraciones del America 250, en ocasión del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
Hearn, de 67 años y tres veces miembro del equipo olímpico estadounidense de canotaje, había sido acusado de un delito grave de destrucción de bienes por un suceso ocurrido el 19 de junio. La imputación sostenía que había arrancado parte del revestimiento del estanque, si bien el atleta afirmó que únicamente levantó un fragmento que ya estaba suelto mientras transitaba por la zona en bicicleta. De haber sido declarado culpable, se enfrentaba a una pena máxima de diez años de reclusión.
Los fiscales indicaron que posteriores inspecciones hallaron perjuicios en diversos puntos del recubrimiento, incluso en áreas alejadas del lugar donde se encontraba Hearn, lo que sugiere un problema generalizado en la ejecución de la obra. Además, reconocieron que la información proporcionada posteriormente por el Departamento del Interior no estaba disponible cuando solicitaron la acusación ante el gran jurado y admitieron que, con las nuevas pruebas, ya no pueden probar que el exdeportista causara los desperfectos.
La documentación examinada por las autoridades también reveló inconvenientes durante la remodelación, incluyendo fallos en las pruebas de sellado, demoras en los materiales y deficiencias en la aplicación del revestimiento, que comenzaron a hacerse evidentes poco después de la reapertura del estanque.
La determinación representa un giro significativo en un caso que había cobrado notoriedad después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, atribuyera públicamente los daños a un acto de vandalismo. Los abogados de Hearn celebraron la retirada de los cargos y argumentaron que el Gobierno actuó con información incompleta al presentar la acusación.