El lanzador dominicano Eury Pérez atraviesa un momento estelar en su carrera, destacando por su efectividad tras regresar de una lesión. Sin embargo, su evolución más significativa no se refleja en las estadísticas tradicionales, sino en su mejorada capacidad para gestionar a los corredores en base, un aspecto clave que ha reforzado su ya imponente presencia en el montículo.
Eury Pérez, el beisbolista dominicano, experimenta uno de los periodos más sobresalientes de su trayectoria profesional, ostentando una efectividad de 1.80 en diez aperturas desde su reincorporación en junio, tras una distensión en el muslo derecho. A pesar de este éxito, una de sus progresiones más notables no se verá reflejada en las estadísticas convencionales. El diestro de veintitrés años completó seis entradas sin permitir carreras en la victoria de los Marlins de Miami por 7-1 contra los Rojos de Cincinnati el domingo por la tarde, en el Great American Ball Park, gracias en gran medida a su habilidad para controlar a los corredores en las bases.
El lanzador quisqueyano, quien no obtuvo decisión en el encuentro, solo permitió dos imparables y ponchó a cinco bateadores, pero enfrentó desafíos con el control de la zona de strike, otorgando cinco bases por bolas, lo que permitió a los Rojos colocar corredores en circulación. Pérez es una figura imponente en el montículo con su estatura de 6 pies y 8 pulgadas, pero sus extremidades largas a menudo ralentizan su movimiento hacia el plato. De hecho, los oponentes le han robado veinticinco bases esta temporada, la cifra más alta en las Grandes Ligas, lo que habitualmente complica las entradas difíciles.
Antes de su actuación del domingo, Pérez había permitido que siete corredores consecutivos avanzaran en intentos de robo, siendo el 30 de junio la última vez que retiró a uno en intento de robo. Además, los corredores tenían una tasa de éxito del 89%, lo que motivó al entrenador de pitcheo Daniel Moskos y al coordinador de campo Aaron Leanhardt a trabajar con él en un levantamiento de pierna más rápido. Pérez incrementó significativamente el uso de este movimiento en su salida anterior y los Piratas no lo pusieron a prueba en absoluto.
No obstante, los Rojos desafiaron a Pérez temprano, con el dominicano Elly de la Cruz intentando un robo en el duodécimo lanzamiento del abridor. Pérez lanzó una curva baja, lejos de ser ideal para retirar al veloz torpedero, pero con un levantamiento de pierna más corto, el receptor puertorriqueño Brian Navarreto logró retirarlo en la segunda base. Cincinnati solo probó a Pérez una vez más con un intento fallido. El receptor José Treviño intentó un robo con la cuenta de 3-2 y un out en el tercer episodio, y los Peces lo retiraron sin dificultad, a pesar de que Pérez lanzó un slider al suelo y no utilizó el levantamiento de pierna rápido.
Si Pérez, quien posee un variado repertorio de lanzamientos, logra combinar su dominante forma de lanzar con un método más eficaz para gestionar a los corredores, ofrecerá aún menos oportunidades a sus adversarios para causarle daño en el campo de juego de la MLB.