El pelotero dominicano Oneil Cruz ha sido activado por los Piratas de Pittsburgh, marcando su retorno a la acción después de un periodo de 58 partidos fuera debido a fracturas en su mano izquierda. Su incorporación al equipo se espera que revitalice la ofensiva de los Piratas en la recta final de la temporada, tras un proceso de rehabilitación supervisado que confirmó la completa sanación de sus lesiones.
Los Piratas de Pittsburgh reintegraron este lunes al jugador dominicano Oneil Cruz, sacándolo de la lista de lesionados de 60 días, lo que pone fin a una inactividad de 58 encuentros causada por fracturas no desplazadas en el cuarto y quinto metacarpiano de su mano izquierda. Cruz no formó parte de la alineación inicial para el primer partido de la serie contra los Tigres, dado que Pittsburgh se enfrentaba al lanzador zurdo Framber Valdez, aunque estuvo disponible para ingresar como reemplazo. Su regreso generó ajustes en el roster: Ronny Simon fue enviado a la sucursal de Triple-A Indianapolis y Johnathan Rodríguez fue puesto en asignación.
El beisbolista dominicano sufrió la lesión el 6 de junio, al deslizarse hacia el plato durante un encuentro contra Atlanta. Su última aparición en las Grandes Ligas ocurrió al día siguiente, cuando entró como corredor emergente. Cruz comenzó su proceso de rehabilitación el pasado 7 de agosto con Indianapolis, donde participó en dos juegos y logró dos bases por bolas. Posteriormente, se unió a Doble-A Altoona, disputando cuatro partidos y conectando tres imparables en 17 oportunidades al bate. El domingo fue examinado por un especialista en manos, quien confirmó que los huesos ya están totalmente recuperados.
Todd Tomczyk, director de medicina deportiva de los Piratas, indicó que Cruz podría sentir ciertas molestias durante el resto de la temporada, pero jugar con ellas no causaría un daño adicional. “Cada organismo se recupera de manera distinta”, explicó Tomczyk. El mánager Don Kelly anticipó que el uso de Cruz se manejará de forma progresiva, alternando entre el jardín central y la posición de bateador designado. La meta es que recupere su ritmo de juego sin sobrecargarlo después de casi dos meses de inactividad.
Antes de la lesión, Cruz estaba teniendo la que era hasta ese momento su mejor campaña en las Grandes Ligas. En 64 juegos, registraba un OPS de .822, con 14 cuadrangulares y 21 bases robadas, estadísticas que demuestran su potencial tanto en poder como en velocidad. Ahora Pittsburgh espera que su reincorporación impulse a un equipo que tuvo un récord de 26-32 durante su ausencia y que vuelve a contar con una de sus figuras ofensivas clave para la fase crucial de la temporada.