El reconocido cantante Chris Brown se declaró culpable de un cargo de altercado por un incidente violento en un club nocturno de Londres en 2023, luego de que se retiraran cargos más severos. Este suceso, que involucró al productor musical Abraham Diaw, añade un nuevo capítulo a los antecedentes legales del artista, quien espera su sentencia el próximo 26 de octubre.
El cantante estadounidense Chris Brown ha admitido su culpabilidad en un cargo de altercado (affray) relacionado con un incidente violento ocurrido en un club privado de Londres en 2023. Esta declaración tuvo lugar el viernes 24 de julio ante el Tribunal de la Corona de Southwark, después de que las acusaciones más graves de agresión y lesiones corporales severas fueran retiradas.
El artista, conocido por éxitos como “Forever”, asistió a la corte en Londres vistiendo un traje beige, gafas de sol con montura dorada y una gorra de los St. Louis Cardinals. A su salida del edificio, algunos de sus seguidores se acercaron para expresarle su apoyo, coreando su apodo “Breezy”.
Brown, de 37 años, y su coimputado Omololu Akinlolu, también conocido como HoodyBaby, aceptaron la responsabilidad por el delito de altercado, una figura legal en el Reino Unido que se aplica cuando una persona usa o amenaza con usar violencia ilegal de una manera que podría generar temor por la seguridad de otros. La audiencia en la que ambos presentaron su declaración fue breve, durando menos de cinco minutos. La sentencia se anunciará el 26 de octubre.
Omololu Akinlolu, conocido como HoodyBaby, también admitió su culpabilidad por su participación en el incidente de Londres.
¿Cuáles son los detalles del altercado?
El caso se remonta al 19 de febrero de 2023, fecha en la que Brown fue acusado de involucrarse en una pelea en el club privado Tape, situado en Mayfair, una exclusiva zona de Londres. La presunta víctima fue el productor musical Abraham Diaw, quien previamente había sido amigo del cantante. Según la fiscalía británica, Brown agredió a Diaw dos veces en la cabeza con una botella de vidrio durante el incidente. Los fiscales indicaron que Akinlolu se unió posteriormente al ataque, golpeando al productor en la cabeza, mientras que Diaw también recibió patadas cuando estaba en el suelo.
Después del enfrentamiento, la víctima fue trasladada al hospital St Mary’s de Londres debido a lesiones en la cabeza y la rodilla. Inicialmente, Brown y Akinlolu se habían declarado no culpables de cargos más graves (por agresión y lesiones corporales graves), además de un cargo por posesión de un arma para el delito, en referencia a la botella utilizada. Sin embargo, estas imputaciones fueron retiradas tras llegar a un acuerdo de culpabilidad por el cargo menor.
El proceso judicial contra el cantante culminó en un acuerdo de culpabilidad que evitó un juicio por los cargos más serios. Al presentar sus argumentos, la fiscal principal Claire Campbell, del Servicio de Fiscalía de la Corona de Londres Sur, calificó el hecho como un “ataque violento y sin provocación”.
La detención de Brown ocurrió más de dos años después del presunto ataque. El cantante fue arrestado el 15 de mayo de 2025 por detectives de la Policía Metropolitana en el hotel Lowry de Manchester, donde se encontraba antes de sus presentaciones en el Reino Unido como parte de su gira Breezy Bowl. Seis días después, fue liberado de prisión bajo una fianza de 5 millones de libras. Entre las condiciones aceptadas para ser investigado en libertad, se estableció que podía continuar con su gira internacional siempre que entregara su pasaporte al llegar a cada país. Tras su liberación, Brown publicó en sus redes sociales un mensaje referente a su tiempo en prisión y su regreso a los escenarios.
El caso de Londres se suma a los antecedentes legales que han marcado la carrera del intérprete en los últimos años.
El caso en el Reino Unido se añade a otros problemas legales que han afectado la trayectoria del cantante. En 2009, Brown fue sentenciado a cinco años de libertad condicional y seis meses de servicio comunitario después de admitir su culpabilidad por agredir a su entonces pareja, la cantante Rihanna. Más recientemente, Brown enfrentó una demanda civil relacionada con un ataque ocurrido en 2020, cuando un perro de su propiedad, llamado Hades, mordió a su exempleada doméstica Maria Avila en su residencia de Los Ángeles. Después de un juicio de dos semanas, Brown y su empresa Black Pyramid LLC fueron condenados a pagar 12.9 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios.