Los Premios Grammy, a pesar de su renombre mundial, son objeto de controversia, con artistas como BTS, The Weeknd y J Balvin expresando su descontento. Las críticas se centran en la falta de representatividad, los sesgos en las nominaciones y la opacidad del proceso de votación, incluso tras la introducción de nuevas categorías para diversificar la inclusión musical. Este debate resalta la tensión entre el prestigio de los premios y la percepción de equidad en la industria musical.
Los Premios Grammy, organizados por la Recording Academy, son reconocidos globalmente por su prestigio, aunque a menudo generan controversia. A pesar de los esfuerzos de la Academia por diversificar su jurado, los premios suelen favorecer a artistas anglosajones, según un informe de El País.
Recientemente, la Academia introdujo nuevas categorías como Mejor Interpretación de Pop Asiático y Mejor Canción Latina con el objetivo de aumentar la representación. Sin embargo, esta iniciativa ha reavivado el debate sobre las dinámicas de la competición, especialmente después de la postura adoptada por la banda de K-pop BTS.
BTS, compuesta por RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook, anunció su decisión de no presentar su música a los Grammy este año. Explicaron que buscan que su música sea valorada por sí misma, sin ser categorizada por región o idioma, ya que consideran que las categorías secundarias basadas en el origen o el idioma los alejan de las categorías principales, dominadas por artistas norteamericanos y británicos. A pesar de haber sido el primer grupo de K-pop nominado a los Grammy, nunca han ganado uno.
Harvey Mason Jr., CEO de los Grammy, respondió a la decisión de BTS expresando su tristeza pero respetando su elección. Afirmó que la categoría de Pop Asiático fue creada para celebrar la diversidad y el crecimiento del pop asiático, y que más categorías permiten reconocer el trabajo de un mayor número de artistas.
A lo largo de los años, varios artistas, incluyendo grandes estrellas anglosajonas, han manifestado su descontento con los Grammy. Sus críticas se centran en la supuesta desconexión entre el éxito comercial y la relevancia cultural de algunas obras que no son nominadas, la falta de representatividad sociocultural, la presunta opacidad en el proceso de votación y los sesgos entre géneros musicales.
The Weeknd, uno de los artistas masculinos más escuchados globalmente en los últimos años, decidió en 2020 no volver a someter su música a los Grammy después de no recibir nominaciones a pesar del éxito masivo de sus trabajos “After Hours” y “Blinding Lights”. El artista calificó a los Grammy de “corruptos” y mencionó la existencia de “comités secretos” en un comunicado a The New York Times.
En noviembre de 2020, Drake sugirió reemplazar los Grammy por una nueva alternativa, argumentando que la Academia ignoraba a numerosos artistas negros. A pesar de sus críticas, Drake ha continuado presentando su música en ediciones posteriores, acumulando 56 nominaciones y cinco victorias.
Frank Ocean, con casi una decena de nominaciones y dos Grammy, optó por no presentar su aclamado álbum “Blonde” en 2017. Explicó que su decisión se debía a que la Academia no reconocía adecuadamente a los artistas negros, señalando que en los últimos 30 años solo seis artistas negros habían ganado el Grammy a Álbum del Año.
En octubre de 2022, Silk Sonic (Bruno Mars y Anderson .Paak) anunció que no presentaría su álbum “An Evening With Silk Sonic” a los Grammy 2023. Bruno Mars explicó que la decisión fue voluntaria, considerando que la abrumadora respuesta del público ya era su mayor reconocimiento. A pesar de esto, Mars mantiene una relación satisfactoria con la Academia, habiendo asistido y actuado en la edición de 2026 junto a Rosé.
Sinéad O’Connor es un caso notable, siendo la única cantante en la historia en rechazar un Grammy y no asistir a la ceremonia en 1991. Nominada en cuatro categorías por “I Do Not Want What I Haven’t Got”, ganó el Grammy a Mejor Álbum de Música Alternativa. En una carta, O’Connor criticó la funcionalidad de los premios, afirmando que reconocen principalmente el aspecto comercial del arte y el beneficio material, ignorando a menudo a quienes no lo consiguen.
Más recientemente, Morgan Wallen y Zach Bryan tampoco presentaron su música a consideración en ediciones recientes. La decisión de Wallen fue particularmente sorprendente, dado que su álbum “I’m the Problem” estuvo 11 semanas en el número 1 de Billboard 200 en 2025. Por su parte, Bryan manifestó no sentirse cómodo con la naturaleza competitiva de los premios musicales.