El maestro José Antonio Molina, director de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), celebra el 85 aniversario de la institución destacando la gran responsabilidad que implica liderar un legado de tal magnitud. Molina resalta la historia, versatilidad y aportes culturales de la OSN, considerándola un sueño cumplido y una entidad única. La orquesta se prepara para una Temporada Sinfónica 2026 con obras monumentales y presentaciones destacadas.
Santo Domingo.– Con motivo del 85 aniversario de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), adscrita a la Dirección General de Bellas Artes (DGBA) del Ministerio de Cultura, su director, el maestro José Antonio Molina, expresó que estar al frente de esta institución es un sueño realizado y una enorme responsabilidad. Molina considera a la OSN única por su trayectoria, versatilidad y sus contribuciones a la cultura dominicana.
“Dirigir una orquesta con un legado de 85 años de existencia es una responsabilidad grandísima. Fue un anhelo de toda mi vida y, creo, de cualquier director dominicano”, manifestó Molina al referirse a lo que ha significado asumir la dirección de una de las principales entidades musicales del país.
El reconocido músico dominicano subrayó la importancia de continuar el legado forjado por los grandes maestros que han estado vinculados a la Sinfónica Nacional a lo largo de su historia. “Seguir los pasos de Enrique Casal Chapí, su fundador, y de figuras como el maestro Manuel Simó, don Carlos Piantini, Julio de Windt y el maestro Rafael Villanueva, representa una carga considerable. Sobre mis hombros recae una gran responsabilidad”, afirmó.
Molina recordó que, tras asumir la dirección en 2009, solicitó llevar a cabo una audición general de la orquesta, convencido de que era el momento de evaluar a fondo la institución e iniciar una nueva etapa. Diecisiete años después de aquel proceso, aseguró que “ha sido una experiencia inolvidable observar cómo la orquesta se ha transformado, cómo hemos alcanzado nuevas metas y logrado grandes hazañas juntos”.
Como parte de las actividades conmemorativas por su 85 aniversario, la Orquesta Sinfónica Nacional inició las celebraciones con la interpretación de Carmina Burana, una presentación que Molina calificó de histórica para la música y las artes de la República Dominicana.
“Todos comprenden que, con la última nota de Carmina Burana, se marcó un hito histórico en los anales de la música y el arte de la República Dominicana”, sostuvo.
Para Molina, una de las principales fortalezas de la Orquesta Sinfónica Nacional es la personalidad que ha desarrollado y la habilidad de sus músicos para interpretar diversos estilos y géneros. “La Orquesta Sinfónica Nacional posee una personalidad propia, y eso la hace única e irrepetible en el mundo”, aseveró.
Explicó que la agrupación puede transitar de la música clásica al pop y al jazz, así como abordar composiciones de Gustav Mahler, Richard Strauss, Ígor Stravinski, Ludwig van Beethoven y Wolfgang Amadeus Mozart. Esta versatilidad, indicó, también le permite interpretar géneros populares dominicanos como el merengue y la bachata, además de grandes obras corales-sinfónicas como el Réquiem de Verdi, Carmina Burana y el Réquiem de Mozart.
“Es una orquesta que, como se dice popularmente, puede cambiar de sombrero en cualquier momento”, expresó Molina, quien afirmó con gran orgullo que la actual Orquesta Sinfónica Nacional es “única e irrepetible en el mundo”.
En medio de la celebración de su 85 aniversario, la Orquesta Sinfónica Nacional se prepara para continuar con su Temporada Sinfónica 2026, programada desde el próximo miércoles 12 de agosto hasta el 4 de noviembre. Molina adelantó que será una temporada “repleta de grandes obras, monumentales e icónicas”, que dará comienzo con la Séptima Sinfonía de Anton Bruckner y la Quinta Sinfonía de Dmitri Shostakóvich.
La programación también incluye una gran gala lírica con la soprano Nadine Sierra, así como la participación del maestro Jaime Morales, quien dirigirá un programa el 26 de agosto. Asimismo, el maestro Santi Rodríguez, asistente de Molina, estará a cargo de la Segunda Sinfonía de Serguéi Rajmáninov el 12 de septiembre.
Otro de los momentos destacados será una noche dedicada completamente a la música del compositor Richard Wagner, una propuesta que, según Molina, marcará un acontecimiento sin precedentes en las ocho décadas y media de historia de la institución. “Nunca antes en 85 años se ha realizado una noche de solo música wagneriana”, enfatizó.
La temporada concluirá con la interpretación de la monumental Sinfonía núm. 2, “Resurrección”, de Gustav Mahler. El director de la Orquesta Sinfónica Nacional aprovechó la oportunidad para invitar al público a apoyar la temporada y recordó que los aficionados a la música también pueden asistir a los ensayos generales durante las mañanas de los días de concierto. “Esta es su orquesta y estamos aquí para, sencillamente, hacerles pasar el mejor momento escuchando la mejor música del mundo: la música clásica sinfónica. Estamos listos”, garantizó Molina.