La presentadora Galilea Montijo ha confirmado haber sufrido una mala praxis médica en su rostro tras una cirugía plástica, lo que le causó un profundo dolor físico y emocional. A pesar de esta difícil experiencia, la conductora de Hoy ha manifestado que aún mantiene su confianza en los procedimientos quirúrgicos estéticos. Sus declaraciones se dieron en el podcast 'Bajo la Piel', donde compartió los detalles de lo sucedido sin revelar el nombre del cirujano.
Después de un periodo de seis meses marcado por controversias debido a las notorias secuelas de un procedimiento de cirugía plástica mal ejecutado, la presentadora Galilea Montijo ha ofrecido una explicación sobre la situación que enfrentó, expresando su pesar por el considerable dolor tanto físico como emocional que experimentó a raíz de dicha intervención.
Sin revelar la identidad del cirujano responsable de la operación, la conductora del programa Hoy compartió detalles sobre su desafortunada vivencia con la cirugía plástica más reciente. Estas declaraciones se realizaron durante una entrevista en el podcast Bajo la Piel, conducido por la doctora Marimar Guerra, quien es una experta en longevidad y medicina genómica, y además funge como médica personal de Galilea para tratamientos estéticos no invasivos enfocados en el rejuvenecimiento y mejora cutánea.
Galilea Montijo relató que, con la intención de elevar sus cejas, una tendencia que había observado en otras celebridades como Lindsay Lohan, decidió consultar a un cirujano para que le realizara este procedimiento. Adicionalmente, como parte de la operación, el médico le sugirió una intervención para “ayudar” con las glándulas del cuello, con el objetivo de perfilarlo.
“No voy a mencionar el nombre del cirujano. Aunque no quedé satisfecha, por supuesto, con los resultados y con toda la información que descubrimos, no me gustaría perjudicar una profesión. Me sucedió a mí, como le ha ocurrido a muchas otras personas”, manifestó la conductora durante la conversación, al explicar los pormenores de lo ocurrido.
La doctora Marimar Guerra, quien siguió el caso una vez que las consecuencias se hicieron evidentes, detalló que a Galilea le realizaron un levantamiento de cejas y que, en el marco de ese procedimiento, le propusieron extirpar un pequeño fragmento de la glándula ubicada debajo del cuello para lograr un perfilado, según lo reportado por la revista Quien.