Morgan Freeman narra álbum que explora un siglo de blues

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El actor Morgan Freeman, ganador de un Premio de la Academia, presenta un nuevo álbum y proyecto itinerante que celebra y difunde el blues. Titulado “Morgan Freeman’s Symphonic Blues Experience”, la iniciativa combina el blues tradicional con arreglos sinfónicos, contando con la narración de Freeman y la participación de destacados músicos. Este esfuerzo busca llevar el género, arraigado en la historia del sur de Estados Unidos, a audiencias globales.

El reconocido actor estadounidense Morgan Freeman, galardonado con un Premio de la Academia, profundiza su conexión con el blues a través de un nuevo proyecto musical. Este busca difundir el género, originario del sur de Estados Unidos, a audiencias globales.

La relación de Freeman con el blues se remonta a aproximadamente 25 años. Estando en Clarksdale, Mississippi, se percató de la falta de espacios para que los numerosos músicos de la zona pudieran presentarse en vivo. Ante esta situación, Freeman se asoció con el entonces alcalde de Clarksdale, Bill Luckett, y el empresario Howard Stovall. Juntos crearon el Ground Zero Blues Club, un establecimiento que se convirtió en un referente para los aficionados al género y en uno de los proyectos más emblemáticos del actor.

Ahora, Freeman y sus colaboradores han elevado esa pasión a un nuevo nivel con “Morgan Freeman’s Symphonic Blues Experience”. Esta propuesta itinerante fusiona el blues tradicional del sur de Estados Unidos con arreglos de música clásica y sinfónica. El proyecto también ha dado como resultado un álbum homónimo, que reúne a destacados exponentes del blues y otras figuras musicales. Entre los participantes se encuentran Taj Mahal, Keb’ Mo’, Shemekia Copeland, Tiernii Jackson, el Stax Music Academy Choir y la Chineke! Orchestra de Londres, entre otros artistas.

A pesar de que su nombre encabeza la iniciativa, Freeman no participa como intérprete. El actor desempeña los roles de productor y narrador, mientras que la ejecución musical está a cargo de artistas especializados en el género que ha marcado parte de su trayectoria. Freeman ha manifestado que su vínculo con el blues surge principalmente de su admiración por la música y su deseo de contribuir a su difusión. Para el actor, este género representa una parte crucial de la historia estadounidense, especialmente por sus raíces en el delta del Mississippi y su conexión con las experiencias de adversidad que vivieron varias generaciones.

La iniciativa comenzó como un espectáculo en vivo, diseñado para llevar el blues a nuevos escenarios y audiencias. Eric Meier, socio de Freeman y coproductor del proyecto, explicó que la propuesta busca expandir el alcance de esta música y conectar sus orígenes con públicos de diversas culturas y geografías.

Para transformar el espectáculo en un álbum, el equipo tuvo que condensar una presentación de casi dos horas en una producción de aproximadamente 45 minutos, distribuidos en 12 canciones, manteniendo la esencia del formato original. El disco incorpora elementos audiovisuales y una narración de estilo cinematográfico realizada por Freeman. Esta narración fue grabada en el Ground Zero Blues Club de Clarksdale, un lugar que simboliza un punto central en su relación con el blues.

Con esta producción, Freeman aspira a que un género profundamente arraigado en la historia del sur de Estados Unidos continúe trascendiendo fronteras y llegue a nuevas generaciones de oyentes en todo el mundo.