Fernando Rivarola Advirtió sobre Operaciones de Ueno Bank Antes de la Crisis Financiera Paraguaya

Internacionales
Fernando Rivarola, exgerente de Supervisión del Banco Central del Paraguay, alertó sobre posibles irregularidades en Ueno Bank meses antes de la crisis bancaria. Su informe detallaba operaciones entre el banco, empresas vinculadas y Vinanzas SA, cuestionando una financiación indirecta de venta de carteras de crédito y excesos en la exposición crediticia. Estos señalamientos han cobrado relevancia póstuma, generando debate sobre la supervisión financiera.

La figura de Fernando Rivarola, quien fuera gerente de Supervisión en la Superintendencia de Bancos del Banco Central del Paraguay (BCP), ha ganado notoriedad después de que se revelaran las advertencias que emitió sobre las transacciones financieras de Ueno Bank, varios meses antes de la crisis que afectó al sistema bancario de Paraguay. Rivarola fue el autor del memorándum fechado el 10 de julio de 2026, conocido posteriormente como el «Informe Rivarola», donde señaló posibles anomalías en las operaciones entre Ueno Bank, empresas relacionadas con sus accionistas y la sociedad Vinanzas SA. El documento advertía sobre una potencial financiación indirecta para la venta de una cartera de créditos, utilizando recursos que, según el análisis del antiguo funcionario, habrían provenido del propio banco para terminar en manos de la empresa compradora. Sus observaciones también ponían en duda la gestión de los excesos de exposición crediticia frente a compañías vinculadas con la entidad y planteaban la necesidad de una revisión legal y regulatoria.

La trayectoria de Rivarola adquirió particular importancia debido a las circunstancias de su salida de la Superintendencia de Bancos. El 6 de julio de 2026, el entonces presidente Santiago Peña firmó el decreto que lo nombraba miembro del directorio de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD). El 9 de julio, el BCP le concedió permiso para asumir sus nuevas responsabilidades y, un día después, el exsupervisor entregó su memorándum. La secuencia de eventos ha suscitado preguntas sobre el momento de su traslado y las condiciones bajo las cuales elaboró y comunicó sus advertencias. Sin embargo, la información disponible no demuestra que su nombramiento en la AFD fuera una represalia por sus cuestionamientos.

El Banco Central, por su parte, reconoció haber recibido el documento, aunque mantuvo que no constituía un acto formal de supervisión dado que Rivarola ya no ocupaba su puesto. También informó haber detectado excesos en operaciones con partes relacionadas y que mantenía un proceso administrativo para determinar si existió financiación indirecta prohibida. En medio de las críticas a la actuación de las autoridades financieras, el nombre del exfuncionario ha recibido reconocimiento público por haber dejado constancia de sus inquietudes sobre las operaciones del banco. En un comunicado difundido tras los hechos, Rivarola fue descrito como una persona fundamental para que las supuestas irregularidades en Ueno Bank y las deficiencias en la supervisión del BCP no pudieran seguir siendo ignoradas. «Pagó con su cargo, pero cumplió con su deber. Uno de los tantos héroes anónimos de nuestra república», expresa el mensaje, destacando su labor en un momento de particular tensión para las instituciones paraguayas. Aunque el memorándum no es por sí mismo una prueba definitiva de ilegalidad, su contenido representa un antecedente relevante para aclarar qué conocían los organismos reguladores sobre las operaciones de Ueno Bank y qué acciones tomaron antes de la crisis.