El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, informó que las fuerzas militares de su país se retirarán de dos sectores no especificados en el sur del Líbano. Esta medida, resultado de negociaciones en Washington, permitirá al Ejército libanés asumir el control de dichas áreas. La decisión busca consolidar la paz y la seguridad en la región, aunque Israel mantendrá su presencia en la zona de seguridad.
Después de las conversaciones y el pacto alcanzado en Washington, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, comunicó este viernes que los efectivos israelíes desplegados en la parte sur del Líbano se replegarán de dos ubicaciones, cuya localización no fue detallada, para ser sustituidos por el Ejército libanés. “Estamos posibilitando que el Ejército libanés se organice para tomar el control del territorio. Estamos desarrollando dos zonas piloto, ambas por recomendación de las Fuerzas de Defensa de Israel”, afirmó Netanyahu en un mensaje grabado previamente al referirse a los puntos donde se efectuará la desmovilización militar.
Aseguró que una de ellas está situada fuera de lo que Israel denomina la “zona de seguridad”, al sur del río Litani, y la otra al norte de este río y dentro de la franja ocupada militarmente por Israel. Respecto a esta segunda área, Netanyahu declaró que las fuerzas la habían ocupado “en las últimas semanas” y que el Ejército no la “necesita”.
A pesar de esto, el líder insistió en que Israel continuará manteniendo su presencia en el país vecino. “Lo más importante es que, en primer lugar, Israel permanece en la zona de seguridad del sur de Líbano. Este es un gran logro, y lo mantendremos mientras Hezbolá no se desarme, mientras exista un peligro para el Estado de Israel”, añadió el mandatario.
Este viernes, el secretario de Estado de Estados Unidos (EE.UU.), Marco Rubio, anunció un acuerdo marco entre Israel y el Líbano para establecer “una paz y seguridad duraderas” después de negociaciones que han sostenido desde el martes las delegaciones de ambos países en Washington.