El estado de La Guaira, gravemente afectado por los recientes terremotos en Venezuela, se encuentra bajo un riguroso control de seguridad militar y policial. Esta medida busca optimizar las operaciones de emergencia y la entrega de ayuda humanitaria, luego de que intentos masivos de ingreso generaran caos vehicular. Las autoridades priorizan el acceso de personal y recursos esenciales, mientras se coordina el tránsito para evitar interrupciones.
La Guaira, la región más impactada por los temblores de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron Venezuela el miércoles pasado, se mantiene este sábado bajo un estricto operativo de seguridad. El acceso está restringido por fuerzas policiales y militares, como parte de las acciones implementadas por el gobierno para agilizar las tareas de emergencia.
Esta decisión fue tomada después de que el viernes miles de ciudadanos intentaran entrar a la zona de desastre para entregar asistencia humanitaria. Esto generó una severa congestión vial que complicó el paso de ambulancias, equipos de rescate y la maquinaria pesada empleada en la remoción de escombros.
Las autoridades están dando preferencia al ingreso de vehículos que transportan provisiones, equipos de salvamento y personal especializado. Mientras tanto, cientos de agentes regulan el tráfico en la autopista Caracas–La Guaira para prevenir nuevas demoras en las operaciones de respuesta. El acceso de los medios de comunicación también ha sido limitado.
Los periodistas solo pueden ingresar utilizando un transporte autorizado por el Ministerio de Comunicación, que ha establecido rutas específicas para la cobertura de la emergencia. Según el organismo, esta disposición busca disminuir la exposición de los comunicadores a posibles riesgos sanitarios, casi 72 horas después de la tragedia.
Por su parte, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, hizo un llamado a la ciudadanía para que no se dirija por su cuenta a La Guaira. Advirtió que esto podría obstaculizar el traslado de heridos y el despliegue de los equipos de rescate. Además, comunicó que quienes deseen colaborar como voluntarios deberán registrarse previamente para organizar de forma más eficiente las labores de asistencia.
De acuerdo con el balance oficial más reciente, los terremotos han provocado 1,430 fallecimientos, 3,238 personas lesionadas y 3,142 familias damnificadas. En tanto, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que durante la madrugada se distribuyeron 2,600 toneladas de alimentos y agua potable entre las comunidades afectadas por el desastre.