El primer cementerio público de mascotas en España, situado en Málaga, ha cumplido dos años de operación, ofreciendo un lugar digno para el descanso final de animales de compañía. Desde su apertura, ha gestionado casi 750 servicios, consolidándose como una solución pública a una necesidad creciente. Predominan los servicios para perros, seguidos de gatos, con un aumento constante en su actividad.
El primer cementerio público para mascotas de España, ubicado en la ciudad de Málaga, ha atendido principalmente a perros, seguidos por gatos, durante sus dos años iniciales de funcionamiento. El cementerio municipal para animales de compañía de Málaga, que comenzó a operar el 24 de junio de 2024, se ha consolidado como una respuesta pública a una necesidad no cubierta previamente, ofreciendo un lugar de reposo para los animales de compañía de las personas.
En estos dos años desde su inauguración, esta instalación, administrada por el Ayuntamiento de Málaga a través de Parcemasa, ha proporcionado 748 servicios, según un comunicado emitido este domingo. Los registros muestran 673 incineraciones realizadas, de las cuales 295 fueron individuales y las 378 restantes, colectivas. Adicionalmente, los restos de 65 animales han sido sepultados en el bosque del cementerio, y las cenizas de otros diez han sido colocadas en urnas y enterradas en el jardín destinado para tal fin.
En cuanto a los tipos de animales, los perros constituyen la mayoría, con un total de 504, superando a los gatos, que suman 213 servicios. También se han registrado conejos (21), aves (5) y roedores (3), además de un hurón y una tortuga. Las estadísticas confirman un aumento progresivo de la actividad en este espacio, situado en una parcela del Parque Cementerio de Málaga (San Gabriel), aunque tanto las instalaciones como los equipamientos y los servicios que ofrece operan de manera independiente.
Actualmente, el Ayuntamiento mantiene convenios con aproximadamente quince clínicas veterinarias que complementan los servicios contratados directamente por particulares. En lo que va de año, se han prestado 242 servicios a través de ambas vías: 221 incineraciones (93 individuales y 128 colectivas), 15 entierros y seis depósitos de cenizas, correspondiendo a 163 perros, 71 gatos, seis conejos, un ave y un roedor.