Ciudadanos Bolivianos en La Paz Demandan el Fin de los Bloqueos Viales

Internacionales
Cientos de personas se congregaron en La Paz para exigir al gobierno soluciones ante los bloqueos que han paralizado Bolivia por más de un mes. Estas interrupciones han provocado escasez de combustible y alimentos, afectando gravemente a la economía y la vida cotidiana. Los manifestantes piden acciones concretas y la aprobación de leyes que mitiguen los efectos de esta crisis prolongada.

Centenares de ciudadanos se reunieron el martes en el corazón de La Paz, instando a las autoridades gubernamentales a actuar para detener los cortes de carretera que han afectado a Bolivia durante más de treinta días. Estos bloqueos han provocado desabastecimiento de combustible y alimentos en diversas regiones del país andino.

Con consignas como “Trabajo sí. Bloqueo, no”, los asistentes, procedentes de distintos sectores gremiales, artesanales y comerciales, se congregaron en una plaza céntrica de La Paz. Esta ciudad, junto a su vecina El Alto, es una de las más golpeadas por las protestas antigubernamentales y las interrupciones viales.

Los participantes solicitaron la promulgación de normativas que ayuden a mitigar los efectos adversos de los bloqueos, que se suman a una de las peores crisis económicas que atraviesa la nación.

Horas antes, en Sucre, la capital boliviana, se llevó a cabo otra gran concentración con demandas similares al presidente Rodrigo Paz. Se le pidió que implemente medidas para restaurar la normalidad en el país, incluso la declaración de un estado de excepción. El lunes, el mandatario había ratificado la ley que regula dicha medida, aunque sin aplicarla de inmediato.

“La decisión de instaurar un estado de excepción es un debate entre los ministros, liderado por el presidente, y se abordará cuando sea oportuno; lo demás son conjeturas”, declaró a los medios el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, en una breve comparecencia horas antes de las manifestaciones.

Los gremios de artesanos y comerciantes han manifestado su preocupación por los treinta y nueve días de bloqueos de carreteras, los cuales han generado escasez de alimentos, oxígeno para uso médico y combustible.

El martes, no se registraron protestas directas en las calles cercanas a la sede de gobierno en La Paz, pero la principal dificultad persistía en la falta de combustible, lo que redujo drásticamente el transporte público.

Según la Administradora Boliviana de Carreteras, las interrupciones han disminuido ligeramente, pero aún se mantienen en aproximadamente ochenta y cinco puntos de la red vial.

Desde el mes de mayo, agricultores, pueblos originarios y sindicatos de trabajadores han solicitado la renuncia de Paz, argumentando que su administración no ha respondido a tiempo a sus peticiones sectoriales.