La Guardia Costera de Estados Unidos anunció la repatriación de 32 migrantes a República Dominicana el pasado domingo. Este evento se produjo luego de la interceptación de una embarcación precaria con 40 indocumentados cerca de la isla Desecheo, al oeste de Puerto Rico. La operación forma parte de los esfuerzos continuos para disuadir la migración marítima ilegal y peligrosa en la región.
La Guardia Costera de los Estados Unidos comunicó este martes la devolución a República Dominicana, el pasado domingo, de 32 personas extranjeras sin documentos. Estos individuos fueron detenidos después de que se interceptara una embarcación improvisada que transportaba a 40 indocumentados cerca de la isla Desecheo, situada en la zona occidental de Puerto Rico.
Según la declaración oficial emitida por las autoridades, los operadores de turno del Sector San Juan recibieron un aviso de la tripulación de un avión de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. El informe detallaba la presencia de una embarcación artesanal, de entre 6 y 9 metros de longitud, con un exceso de ocupantes.
El buque guardacostas estadounidense Heriberto Hernández procedió a interceptar la embarcación sospechosa y embarcó a 36 ciudadanos dominicanos, tres haitianos y una persona de origen uzbeko.
“Este desenlace exitoso es el resultado de la pericia y la inquebrantable determinación de nuestras tripulaciones de la Guardia Costera y de los colaboradores del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional para detener los viajes de migración ilegal por vía marítima”, manifestó el comandante Matthew Romano, quien funge como jefe de respuesta del sector San Juan.
Esta acción se enmarcó dentro de la iniciativa del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF, por sus siglas en inglés), establecido conforme al Decreto Ejecutivo 14159, titulado ‘Protección del pueblo estadounidense contra la invasión’.
“A cualquiera que esté considerando participar en un viaje de migración marítima ilegal, ¡no se aventure al mar! Estas travesías son extremadamente peligrosas y, en la mayoría de las ocasiones, involucran embarcaciones seriamente sobrecargadas e inapropiadas para la navegación, las cuales corren el riesgo de hundirse y carecen de equipo de salvamento. Aquellos que sean sorprendidos participando en un viaje ilegal podrían enfrentar posibles acciones judiciales o ser devueltos a su país de origen”, advirtió Romano.
El Pasaje o Canal de la Mona, que separa Puerto Rico de la República Dominicana, es una ruta de migración frecuentemente utilizada por personas de nacionalidad dominicana y haitiana que buscan llegar a Puerto Rico, un Estado Libre Asociado a los Estados Unidos.