Presidente Abinader Refuerza la Seguridad Fronteriza para Contener Grupos Armados de Haití

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El presidente Luis Abinader ha emitido una firme advertencia, declarando que no permitirá que las bandas armadas haitianas se aproximen a la frontera dominicana. En medio de la creciente crisis de seguridad en Haití, el Gobierno dominicano ha intensificado su estrategia 'Frontera Fuerte', que incluye el despliegue de más tropas y la expansión de infraestructura tecnológica, buscando asegurar el territorio nacional y fomentar el desarrollo en las provincias fronterizas.

El mandatario Luis Abinader declaró este martes que impedirá que los grupos armados que operan en Haití se acerquen a la frontera y afirmó que las Fuerzas Armadas tienen órdenes precisas para responder ante cualquier amenaza contra el territorio dominicano. “Nosotros no dejaremos que esas bandas se aproximen a nuestra frontera. Las Fuerzas Armadas saben cómo deben proceder”, sostuvo el gobernante durante una presentación de la estrategia ‘Frontera Fuerte’, realizada con el alto mando militar y directivos de medios de comunicación en el Palacio Nacional, según informó el Ejecutivo.

Esta advertencia surge en un contexto de empeoramiento de la crisis de seguridad en Haití, donde facciones armadas han extendido su dominio territorial, una situación que ha impulsado al Gobierno dominicano a fortalecer su capacidad operativa a lo largo de los 391 kilómetros de límite terrestre que comparte con la nación vecina. Como parte de las medidas anunciadas, el Gobierno incorporará 1,500 soldados adicionales a los 9,500 militares que ya prestan servicio permanente en la frontera.

Abinader dispuso acelerar la ampliación del cerco perimetral inteligente mediante la construcción de 13 kilómetros adicionales, que se sumarán a los 54 kilómetros ya edificados, con el objetivo de robustecer la capacidad de disuasión y respuesta ante cualquier riesgo. El presidente indicó que la estrategia también contempla la reorganización de la vigilancia fronteriza a través de ocho áreas operativas supervisadas por oficiales superiores para incrementar el control territorial y la capacidad de reacción.

Por su parte, el ministro de Defensa, Carlos Fernández Onofre, informó que la frontera dispone de una red integrada de vigilancia apoyada por drones, cámaras de circuito cerrado y sistemas de monitoreo en tiempo real para detectar movimientos de personas y vehículos en zonas vulnerables. La infraestructura tecnológica incluye, además, 19 sistemas de fibra óptica, 28 kilómetros de iluminación y otros 13 kilómetros proyectados, como parte del fortalecimiento de la seguridad fronteriza.

Entre las capacidades incorporadas figura el uso de los aviones TP-75 Dulus, la primera aeronave militar ensamblada en República Dominicana, empleada para patrullaje, reconocimiento y vigilancia aérea de la frontera. El Gobierno sostiene que la estrategia no se limita al componente militar, sino que busca impulsar el desarrollo económico de las provincias fronterizas.

Entre los proyectos presentados se encuentran la ampliación y modernización de los mercados binacionales de Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales, considerados puntos clave para el comercio formal entre ambos países. Según el Ministerio de Defensa, estos espacios contribuyen al abastecimiento regional, la creación de empleos y la formalización de las actividades comerciales.

Asimismo, se anunciaron nuevas escuelas vocacionales, la construcción de instalaciones militares, proyectos aeroportuarios en Dajabón y San Juan, así como la expansión del Sistema Nacional de Emergencias 9-1-1 hacia provincias fronterizas. Durante la presentación también se abordó la situación de Tilory, una zona fronteriza que las autoridades consideran un problema histórico debido a la ocupación irregular de espacios establecidos en los acuerdos fronterizos de 1936.

Según el informe oficial, durante décadas la franja de seguridad de 30 metros a ambos lados de la Carretera Internacional ha sido ocupada por asentamientos informales y mercados improvisados, dificultando el control territorial y las labores de vigilancia. Las autoridades sostienen que la recuperación y reorganización de esa área es fundamental para fortalecer la soberanía y la seguridad nacional.