El entrenador de los New York Knicks, Mike Brown, afirmó este martes que su equipo, a pesar de la reciente derrota en el tercer partido de las Finales de la NBA, mantiene la concentración y no ha cedido al pánico. Brown destacó la experiencia del grupo y su convicción de que pueden mejorar significativamente su desempeño en los próximos encuentros.
NEW YORK.- Mike Brown, el director técnico de los New York Knicks, declaró este martes que su plantilla permanece enfocada en las Finales de la NBA. A pesar de la "decepción" por el revés sufrido en el tercer encuentro de la serie, el primero jugado en casa, enfatizó que son un conjunto con experiencia que "no ha manifestado inquietud".
"Contamos con un grupo de jugadores experimentados. Nadie está mostrando signos de nerviosismo ni nada semejante. Todos se sienten insatisfechos por no haber salido a jugar al nivel que consideramos nuestro estándar, pero somos capaces de hacerlo mucho mejor", explicó el estratega neoyorquino en una conferencia de prensa previa al cuarto partido de las Finales de la NBA entre los Knicks y los Spurs, que tendrá lugar este miércoles.
"Con esto no pretendo restarle mérito a San Antonio, pero sentimos que podemos jugar de una manera mucho más efectiva de lo que lo hicimos. Estamos ansiosos por salir a la cancha y demostrarlo", añadió el entrenador de los Knicks.
"Soy un convencido de que uno puede crecer y aprender mucho con las victorias, pero también se puede lograr lo mismo con las derrotas", comentó Brown acerca de la caída de su equipo, que no había perdido un partido desde el 23 de abril contra los Atlanta Hawks en la primera ronda de 'playoffs', hace aproximadamente un mes y medio.
Con el resultado adverso del tercer partido, los New York Knicks vieron terminada una racha de 13 victorias consecutivas en la postemporada, la segunda mejor marca en la NBA, únicamente superada por Golden State en 2017, con el diferencial de puntos más alto en la historia.
Los Knicks recibirán a los Spurs este miércoles en el cuarto enfrentamiento de las Finales de la NBA. Nueva York había ganado los dos primeros partidos en San Antonio, y los Spurs respondieron tomando el Madison Square Garden con una victoria de 115-111.